24 de abril 2001 - 00:00

Cesión de jugadores

Los reglamentos hay que respetarlos (es cierto), que si no se hace se deja sentado un mal precedente (también es cierto), sin embargo, no se dicen o se esconden otros elementos que juegan y fuerte en esta reglamentación que obliga a los clubes a entregar los jugadores para disputar las eliminatorias.

Habrá que comenzar por hacer énfasis en que Bielsa tiene las cartas que juegan en su favor cuando le pidió a Lazio que libere a Simeone, Verón, López y Crespo de jugar el partido del pasado domingo con el Vicenza, pero la entidad italiana tiene sus argumentos para hacerlo, porque no puede resignar su posibilidad de obtener un campeonato.

En esto de hacer justicia también se debe valorar que los clubes son los «dueños» de los jugadores, los que le pagan, los que invierten sumas astronómicas para contar con el aporte -por ejemplo-de esos jugadores convocados y que pertenecen a la Federación Italiana y no a la Asociación del Fútbol Argentino.

Tampoco se señala que esta definición de eliminatorias es bastante caprichosa. Los máximos dirigentes de los países sudamericanos se reúnen y deciden realizar un campeonato de «todos contra todos», simplemente porque tienen un beneficio económico que de otra manera no obtendrían.

Entonces surge la pregunta: ¿Qué culpa tiene Lazio si se borra con el codo lo que se escribe con la mano?
Este asunto comenzó así: primero, se jugaban las eliminatorias por grupos (con un país fuerte, uno mediano y progresivamente hacia abajo) para clasificar uno por zona y el de menor puntaje realizar un repechaje. Algo similar a lo que se hace en Europa. Mas, luego se convino que las fechas iban a coincidir con los partidos que se disputaran en los países del Viejo Continente.

Nada de esto ocurrió. En Europa se juegan las eliminatorias en un solo año, precisamente el que precede al de la disputa del Mundial como ocurre -por otra parte-esta misma temporada. En Sudamérica no.

Como se hizo antes del Mundial de Francia en esta parte del continente (América Central y Norte lo hacen en el formato «antiguo») se realizan en un torneo de 18 fechas (desde el 28 de marzo de 2000 hasta el 14 de noviembre de 2001).

Otra. Bielsa pide que algunas fechas se jueguen completas entre viernes y sábado. Le dijeron que sí. El domingo pasado se jugaron 5 partidos con un gran perjuicio para los clubes que tienen jugadores que militan en equipos paraguayos, uruguayos, colombianos y chilenos. Sólo se salvan los argentinos pues Bielsa espera hasta que terminen los partidos para saber «si no están rotos» y recién determinar.

El «Piojo» López y Crespo resolvieron hablar del asunto. Se sienten mal porque son «el jamón del sandwich». Si no habrá algún iluminado que le achaque que no tienen voluntad de vestir la camiseta nacional, si lo hacen tiene problemas en los clubes que militan que harán que llegue a sus oídos alguna frase indicando que «se olvidan de las obligaciones que tienen contraídas» con las entidades italianas o españolas.

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