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Con este empate, River lidera las posiciones con 13 unidades (hoy perdió las primeras dos luego de ganar en las primeras cuatro fechas) y el próximo domingo jugará el superclásico contra Boca en la Bombonera, mientras que Nueva Chicago quedó con cuatro puntos.
El resultado final fue una mera estadística, ya que ambos equipos tuvieron muchas chances de gol, especialmente el local, pero la tarea de ambos arqueros y algunos remates contra los palos, sellaron el cero final en ambos arcos.
River no le gana a Nueva Chicago desde el Metropolitano de 1982 (3-1) y no venció al equipo de Mataderos en sus últimos siete enfrentamientos.
A pesar del dominio general de los de Ramón Díaz, fue Chicago el que se mostró más sólido y concentrado en el cuarto de hora inicial, con buenas tareas por los dos carriles de Juan Huerta y Julio Serrano y el aporte de Christian Gómez en la creación.
En ese segmento del encuentro, Comizzo salvó dos veces la caída de su valla, la primera ante Gómez y la restante frente a Huerta, mientras el líder no encontraba la pelota ni las marcas.
En el resto de la etapa, Andrés D' Alessandro levantó su nivel, comandó los avances de River y Velázquez comenzó a construir su excelente tarea, salvando a su valla en dos oportunidades, ambas, frente a Fernando Cavenaghi.
Ya en la segunda etapa, River empujó a Chicago contra su área, pero volvió a chocar con la seguridad del "uno" de los de Mataderos, que dejaban a los delanteros muy lejos del resto de sus compañeros y se aferraban al empate.
La producción de Christian Ledesma y Esteban Cambiasso mejoró mucho en el complemento, por lo que los volantes de Chicago se vieron desbordados por todo el ancho de la cancha.
Lo más flojo del local volvió a ser el delantero Juan Esnaider, quien se fue silbado por los plateistas a los 23 minutos, dejándole su lugar a Maximiliano López, quien también tuvo dos chances claras para abrir el marcador.
Chicago llegó a los 19' con un cabezazo de Huerta desviado con reflejos acrobáticos de Comizzo y recién sobre el final del encuentro se animó a cambiar golpe a golpe con su rival.
Los últimos minutos del encuentro fueron de lo mejor que se vio en los últimos meses en el ámbito local, con chances en ambas áreas y defensas que eran desbordadas en forma permanente.
La última oportunidad fue para River y en esa ocasión el palo ayudó a Velázquez.
D'Alessandro remató contra el poste y la pelota dio en el cuerpo del arquero, quien involuntariamente casi convierte el gol del equipo rival. Hubiera sido una injusticia por la brillante labor que tuvo el paraguayo.
Chicago terminó siendo un digno oponente del poderoso puntero, atacó cuando pudo con criterio y se aferró al empate cuando lo obligaron a refugiarse en su campo.
Debió ser triunfo de River pero no pudo concretar las chances que creó y tuvo un arquero brillante enfrente.
El equipo de Ramón Díaz perdió sus primeros puntos en el torneo pero sigue liderando y ahora tiene que ir a la Bombonera para enfrentar a Boca, en un choque clave para la suerte del campeonato.
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