Boca comenzó a construir su historia copera en la década del setenta, cuando de la mano de Juan Carlos Lorenzo alcanzaron una gloria ansiadamente deseada: ganar la Copa Libertadores. En dos años se llevó tres trofeos (dos Libertadores y una Intercontinental), logros que pusieron a Boca en la cumbre del fútbol mundial.
Una década después, Boca se llevó la Supercopa derrotando al invencible Independiente en definiciones sudamericanas, título que le permitió conquistar un año después la Recopa Sudamericana al superar en Miami a Atlético Nacional de Colombia 1 a 0. En 1992, en un torneo cuadrangular con otros campeones del continente, Boca se llevó la Copa Master y al año siguiente sumó a la vitrina la Copa de Oro, que se jugó por única vez. Pasaron ocho años de poca trascendencia internacional cuando el club le imprimió a su historia internacional el sello que le permitió ser el rey de mundo durante cuatro años. Con Carlos Bianchi como entrenador, Boca se adjudicó tres Copa Libertadores (2000, 2001 y 2003) y dos Intercontinental (2000 y 2003), en una serie hasta ahora inigualable. Para alcanzar los tres último títulos rompieron el estigma de la era «Bianchi-copera» y con Jorge Benítez (Copa Sudamericana 2004) y Alfio Basile (Sudamericana y Recopa 2005) se trepó definitivamente al firmamento del fútbol mundial.
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