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15 de diciembre 2010 - 22:57

De la mano de los argentinos, Inter se metió en la final

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Cambiasso felicita a Milito por su gol.
El Inter de Milán atenuó su crisis y selló el pase a la final del Mundial de Clubes, ante el Seongnam Ilhwa surcoreano (3-0), con dos tantos argentinos firmados por Javier Zanetti y Diego Milito, por lo que se medirá el sábado en la final al Mazembe congoleño.

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Sin margen para la sorpresa, el campeón italiano y europeo encarriló pronto el partido, con un tanto del serbio Dejan Stankovic en el minuto 3, para abrir un triunfo que completaron Zanetti (32) y Milito (73), en un partido sin sobresaltos para los favoritos.

Con esta victoria, el fútbol europeo, que se ha proclamado campeón en las tres últimas ediciones, alcanza su sexta final consecutiva y podría aprovechar la sorprendente eliminación, el martes, del Inter de Porto Alegre brasileño para romper la igualdad 3-3 con Sudamérica en el palmarés del torneo.

Pero ante todo, la victoria nerazzurri tiene una lectura interna y sirve como un balón de oxígeno, al menos durante tres días, para su entrenador el español Rafa Benítez, amenazado con una posible destitución por la crisis que atraviesa el club, provisionalmente séptimo a trece puntos (pero con un partido menos) del líder y archirrival AC Milan en la Serie A.

Tras sus últimas derrotas (Lazio 3-1 en liga, Werder Bremen 3-0 en Liga de Campeones), el Inter se reencontró con el triunfo y, contra el sorprendente Mazembe, buscará en la gran final del sábado su quinto título de la temporada.

El partido no comenzó precisamente bien para los italianos, con la lesión del holandés Wesley Sneijder ya en el primer minuto, que lo obligó a retirarse quejándose de la pierna izquierda y siendo sustituido por el brasileño Thiago Motta.

Pero la preocupación duró poco y Stankovic, en el minuto 3, abrió el marcador tras aprovechar un balón que la defensa asiática no logró despejar y que el serbio transformó en gol.

A pesar del golpe inicial, el Seongnam no perdió el orden y mantuvo su pulso táctico al Inter, al que le costó encontrar espacios y llegar con facilidad al arco asiático.

El macedonio Goran Pandev (20) lo intentó tras una buena combinación entre Samuel Etoo y Diego Milito, pero su disparo lo detuvo el internacional surcoreano Jung Sung-Ryong.

En el minuto 32 llegó el tanto de la tranquilidad para los tifosi, y tuvo sabor argentino. Zanetti se apoyó en su compatriota Milito, que le brindó un balón de oro en el área, para que el capitán del equipo estirara la diferencia.

El Seongnam intentó sacar provecho de la pelota detenida y casi siempre por medio de su estrella colombiana Mauricio Molina, clave en el triunfo de cuartos sobre el Al Wahda (4-1), y que rozó el gol con dos tiros libres (35 y 45+2), ambos fuera por muy poco.

En la segunda mitad, el Inter salió decidido a no asumir riesgos innecesarios, consciente de las dificultades de su rival en la elaboración del juego, y reforzó el trabajo en el centro del campo, lentificando el ritmo del encuentro.

A los 15 del complemento, Etoo tuvo el tercero muy cerca, pero el pase de Stankovic fue interceptado por la defensa de los surcoreanos, que no se rindieron y siguieron buscando acortar la diferencia, algo que casi lograron en el 66, cuando Jo Jae-Cheol sorprendió con un tiro alto, que pasó rozando el larguero.

El tanto de Milito (25), que aprovechó un rechazo en el área, tras un disparo cruzado de Etoo, liquidó por completo las esperanzas de los asiáticos y permitió a los italianos dejar correr el reloj, con la mente en el reto del Mazembe en la primera final Europa-África de la historia del torneo.

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