Estados Unidos puso en marcha uno de los mayores operativos de seguridad de su historia para el Mundial 2026. Como principal anfitrión del torneo, el país albergará 78 de los 104 partidos previstos y recibirá a decenas de selecciones, millones de espectadores y miles de aficionados en distintas ciudades durante más de un mes de competencia.
La magnitud del desafío llevó a las autoridades estadounidenses a comparar el evento con la organización simultánea de decenas de finales de fútbol americano. "Será como organizar 78 Super Bowls en 38 días", resumió el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, al describir el despliegue que acompañará al torneo organizado junto con México y Canadá.
El Mundial comenzó este jueves con el partido inaugural en Ciudad de México, pero gran parte de la estructura logística y de seguridad estará concentrada en territorio estadounidense, donde se disputará la mayoría de los encuentros, incluida la final.
Más de u$s1.000 millones para seguridad
El gobierno estadounidense destinará más de u$s1.000 millones para tareas de seguridad vinculadas al Mundial. Según informaron las autoridades, aproximadamente la mitad de esos recursos será destinada a sistemas de detección, monitoreo e intercepción de drones, uno de los principales focos de preocupación para los organismos de seguridad.
La decisión responde a experiencias recientes registradas en grandes eventos deportivos internacionales. Durante los Juegos Olímpicos de París 2024, las autoridades francesas detectaron más de 350 incursiones de drones no autorizados y realizaron 81 detenciones vinculadas a esas maniobras.
Ceremonia inaugural mundial 5
El Mundial tiene gastos millonarios para EEUU.
FIFA
En Estados Unidos, los organismos federales ampliaron las facultades de las fuerzas de seguridad locales para detectar, bloquear e interceptar aeronaves no tripuladas en las inmediaciones de los estadios y zonas de concentración de público.
Además, decenas de efectivos policiales de las ciudades sede recibieron capacitación especializada por parte del FBI para actuar frente a potenciales amenazas tecnológicas y situaciones de emergencia.
Un operativo que se extenderá por todo el país
El dispositivo no estará limitado únicamente a los estadios. Las autoridades prevén controles especiales en estaciones de transporte público, centros urbanos, aeropuertos y zonas destinadas a los Fan Fest, donde miles de personas seguirán los partidos en pantallas gigantes.
Andrew Giuliani, coordinador de la Casa Blanca para la organización del Mundial, calificó el desafío como un "rompecabezas increíble" debido a la dispersión geográfica del torneo y la cantidad de ciudades involucradas.
Estados Unidos no organizaba un evento deportivo internacional de esta magnitud desde los Juegos Olímpicos de Invierno de Salt Lake City en 2002.
Los organismos de inteligencia también intensificaron las tareas de monitoreo y prevención en un contexto internacional marcado por la persistencia de conflictos geopolíticos y tensiones en Medio Oriente.
"Los servicios de inteligencia están redoblando sus esfuerzos para vigilar este Mundial y continuaremos haciéndolo hasta el último gol", aseguró Giuliani.
El antecedente de la Copa América
Uno de los episodios que más preocupa a los organizadores ocurrió durante la final de la Copa América 2024 en Miami.
En aquella oportunidad, miles de personas intentaron ingresar sin entradas válidas, provocando desbordes, incidentes en los accesos y situaciones de riesgo que obligaron a intervenir a los servicios de emergencia.
Las autoridades estadounidenses buscan evitar que se repitan escenarios similares durante el Mundial.
Por ese motivo, los controles de acceso fueron reforzados y se ampliarán los perímetros de seguridad alrededor de los estadios para gestionar de manera más eficiente el flujo de espectadores.
Las ciudades se preparan para un mes de máxima exigencia
En Atlanta, una de las sedes más importantes del torneo, se desplegarán más de 200 agentes adicionales durante cada jornada de partido.
Según medios estadounidenses, los efectivos deberán afrontar turnos de hasta 12 horas y suspender vacaciones mientras dure la competencia.
Filadelfia, que recibirá seis encuentros, incorporará además nuevas herramientas tecnológicas para facilitar la atención de visitantes extranjeros. Entre ellas se destacan cámaras corporales equipadas con sistemas de traducción automática en tiempo real para mejorar la comunicación entre policías y aficionados que no hablen inglés.
El operativo refleja la magnitud de un evento que reunirá durante más de un mes a millones de personas en distintos puntos de América del Norte y que obligará a coordinar recursos federales, estatales y municipales a una escala inédita.