Abrazo del final. Argentina dio otro paso importante en Perú tras lograr un convincente triunfo. El próximo rival es Uruguay.
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Es que en el partido jugado ayer en Lima, el árbitro brasileño Carlos Simón, le sacó la segunda tarjeta amarilla (en las eliminatorias las amarillas son acumulativas y a las dos tarjetas hay una fecha de suspensión) a Andrés D'Alessandro, Javier Mascherano y Carlos Tevez, más allá de expulsar a Cristian «Kily» González, por lo que ninguno de estos cuatro jugadores podrá estar en el próximo partido.
El equipo perderá a los dos líderes del «recambio generacional» Mascherano y Tevez que podrían ser reemplazados por dos de la «vieja guardia» Sebastián Verón y Hernán Crespo -ambos convocados para este partido, pero después desafectados por el técnico Bielsa-y la incógnita está en la recuperación de Pablo Aimar para que sea el organizador del mediocampo argentino.
La Selección, que ayer tuvo una buena actuación en todas sus líneas, contará con las reapariciones de Walter Samuel, recuperado de su lesión, y Luis González, quien no jugó por estar suspendido, pero seguirá sin contar con el capitán Roberto Ayala, que tiene para dos meses de recuperación luego de su operación en los meniscos de la rodilla derecha.
En consecuencia, tendrá muchas posibilidades de variantes defensivas, aunque se descuenta que optará por Samuel en lugar de Gabriel Milito, porque si sale Coloccinila defensa quedará con tres zurdos. En la mitad de la cancha, Sorín se perfila casi como número puesto para reemplazar a Cristian «Kily» González y en el lugar de D'Alessandro las alternativas son cuatro: Aimar (si está bien físicamente), Verón, Riquelme y Luis González. Adelante seguirían los dos extremos Mauro Rosales y Delgado; pero para reemplazar a Tevez, además de Crespo, el técnico cuenta con tres centrodelanteros a quienes puede apelar: Saviola, Luciano Figueroa y Diego Milito.
La Copa América y, sobre todo, los Juegos Olímpicos le dieron a Marcelo Bielsa la oportunidad de hacer el cambio generacional que la Selección argentina necesitaba. Antes de estos torneos eran muy pocos los que se atrevían a nombrar a jugadores como Mauro Rosales, Germán Lux o Fabricio Coloccini como titulares en la Selección argentina. Apenas algunos pedían a Carlos Tevez y Javier Mascherano, que por jugar en Boca y River contaban con la preferencia de un público más masivo.
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