Nápoli, el club donde brilló Diego Maradona a fines de la década de 1980 y principios de la de 1990, conquistó hoy el ascenso a la Serie B del fútbol italiano, tras vencer a Peruggia 2-0.
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El ascendido plasmó su logro al sumar una ventaja de 12 puntos en el tope del torneo de la C-1, a tres fechas del final del certamen, beneficiado por la derrota de su inmediato perseguidor Frosinone (0-3 ante Chieti).
La corona desató la euforia en Nápoles, en el sur de Italia, que atravesó el ascenso de su escuadra a los primeros planos a fines de la década del '80 y un severo colapso económico y deportivo que lo puso al borde de la desaparición en 2004.
"Por fin llegó el momento de la gloria, el momento del festejo, después de tanto padecer", afirmó hoy el alcalde de la región de Campania, Antonio Bassolino, en diálogo telefónico con el dueño y presidente de Nápoli, el empresario del cine Aurelio De Laurentiis, quien se encontraba en Estados Unidos.
El político también saludó entusiasmado al "bravo entrenador del equipo", Edy Reja, y a "todos los jugadores".
Las bocinas de los autos resonaron en la ciudad, las campanas de las iglesias se sumaron al festejo y muchos vecinos salieron entusiasmados a las pintorescas calles de Nápoles, donde pudieron verse numerosas pancartas y leyendas referidas a Maradona, un dios en la ciudad. "Hoy he visto una maravillosa fiesta.
Todos estamos felices de ascender a la Serie B, pero no debemos descansar, tenemos que luchar para llegar a la A", afirmó De Laurentiis desde Los Angeles, en diálogo con ANSA.
Su gestión llevó a que el partido pudiera verse hoy, a través de la televisora RAI, en algunas zonas de Estados Unidos, "donde viven muchos napolitanos".
"Muchos sicilianos vibraron con Palermo-Roma (3-3), pero hubo napolitanos en Estados Unidos, que lloraron emocionados por Nápoli", se ufanó el empresario.
"El triunfo de Nápoli permite que el club recupere su imagen, pero también la recupera una ciudad.
Esto es mucho más que un triunfo deportivo", destacó De Lautentiis, antes de desear "felices Pascuas, sobretodo a tantos napolitanos que nos han respaldado".
El ascenso representa un regalo para la sufrida afición napolitana, que disfrutó dos títulos en la Liga Italiana (1986/87 y 1989/90), una Copa UEFA (88/89), tras Copas de Italia y una Supercopa bajo el reinado del argentino Maradona.
Tras aquellos años de oro, Nápoli se sumergió en una profunda crisis, que lo puso al borde de la desaparición hasta que De Laurentiis impuso nuevos bríos con sus aportes económicos y gestión.
Maradona jugó su último partido para Nápoli en el estadio San Paolo el 17 de marzo de 1991, contra Bari, bajo el comando del polémico presidente Corrado Ferlaino.
Nápoli había descendido a la Serie B en 1997/98 después de 32 años de estar en la máxima categoría, pero recuperó el halago en 2000.
Luego sobrevinieron las crisis, los problemas financieros heredados de Ferlaino y la caida a la serie C-1, demasiados padecimientos que hoy desataron una frenética fiesta y alentaron los sueños de regresar al fútbol grande, un final de película, al estilo de De Lautentiis.
Resultados registrados hoy la serie C-1 del fútbol italiano, por la fecha 31ra: Acireale 0 - Lanciano 0, Chieti 3 - Frosinone 0, Gela 2 - Grosseto 1, Lucchese 1 - Foggia 0, Manfredonia 1 - Juve Stabia 1, Massese 0 - Sangiovannese 0, Napoli 2 - Perugia 0, Pistoiese 1 - Pisa 0 y Sassari Torres 2 - Martina 1.
Principales posiciones: Napoli 65 puntos, Frosinone 53, Sangiovannese 49, Sassari Torres 48, Grosseto 46.
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