El último campeón del torneo debuta frente uno de los seleccionados con más experiencia en levantar trofeos.
España comenzó la defensa de su título de la Eurocopa con un empate 1 a 1 con Italia, en Gdansk, en un clásico entre los dos aspirantes a la primera plaza del Grupo C, en el que el equipo de Vicente Del Bosque no supo desarrollar el juego que lo caracteriza.
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Italia se colocó por delante en el minuto 61 con un gol de Antonio di Natale, tres minutos después de haber entrado en sustitución de Mario Balotelli, en una acción en la que el delantero del Udinese recibió un pase de Andrea Pirlo y cuando se quedó solo ante Iker Casillas, cruzó el balón a la izquierda del arquero.
Pero poco le duró la alegría al conjunto italiano ya que tres minutos más tarde, Cesc Fábregas, recibió un toque dentro del área de David Silva, tras una jugada iniciada por Andrés Iniesta y batió con la izquierda a Gianluigi Buffon.
España salió al campo de juego con seis volantes y ningún delantero de área, en una clara apuesta al juego asociado y a la posibilidad de llegar con pelota dominada hasta el arco rival. Se encontró con muchas dificultades ante una Italia que se replegó más bien atrás y tuvo las ideas más claras para atacar cuando tuvo la pelota.
El seleccionado campeón del mundo no estuvo fino en el pase, perdió muchas pelotas y los italianos, a su vez, aprovecharon algunos espacios para llegar de contragolpe. España tardó en encontrar ritmo de juego y se movió al ritmo de las apariciones discontinuas de Xavi, Iniesta y David Silva, lo que no le alcanzó para imponer su teórica superioridad.
De todos modos, y sobre el final del encuentro, el delantero del Chelsea de Inglaterra Fernando Torres tuvo dos ocasiones para darle la victoria a los españoles, pero falló en ambas.
España arrancó la Eurocopa con un empate que muchos calificarán como sorprendente. Pero delante tuvo a una buena Italia, que ejecutó bien su plan. La campeona ofreció dudas en la primera parte y certezas en la segunda. Y le faltó el acierto de Torres, avivando más que nunca el recuerdo de David Villa.
La Roja sigue sin derrotar a Italia en el tiempo reglamentario en un torneo oficial, desde los Juegos Olímpicos de Amberes en 1920.
España e Italia deberán enfrentarse en los próximos partidos del Grupo C a Irlanda y Croacia, en busca de las dos plazas que dan acceso a cuartos de final.
En el otro encuentro de la jornada, con un fútbol ágil y asociado, la selección de Croacia derrotó con justicia a Irlanda por 3-1, en Poznán, y se convirtió en líder en solitario del grupo C, aprovechando el empate 1-1 de españoles e italianos en el primer turno.
Los goles del conjunto balcánico fueron obra de Mario Mandzukic, figura del encuentro, y Nikica Jelavic, mientras que los irlandeses descontaron con un cabezazo de Sean St Ledger, en una noche desafortunada de su arquero Shay Given.
Con este resultado, el seleccionado croata suma tres unidades y afrontará con más aire sus compromisos críticos contra los favoritos España e Italia, que al cierre de la primera fecha de la llave acumulan un punto.
En cambio, el elenco que dirige Giovanni Trappatoni, sin puntos, jugará su próximo duelo contra el campeón defensor bajo presión, el jueves en Gdansk.
Irlanda, más allá de la entrega histórica de sus jugadores y la constante búsqueda del descuento con típico estilo británico de centros, tendrá una excusa frente a sus hinchas: el árbitro holandés Bjorn Kuipers, siempre lejos de la pelota y sin controlar el juego, falló en dos momentos clave.
El primero fue cuando no vio a Jelavic sacar provecho de una posición adelantada en el segundo tanto croata, y un claro penal omitido a Robbie Keane por una patada de Gordon Schildenfeld dentro del área a los 62 minutos.