3 de mayo 2001 - 00:00

Fue un Boca diferente y perdió

Cuando uno no tiene nada que jugar y el otro tiene muy poco incentivo, no se le pueden pedir grandes realizaciones. Boca llegaba a este partido con el primer puesto asegurado en el grupo, Deportivo Cali con una posibilidad lejana de clasificación, pues debía ganar (y que Cobreloa cayera ante Oriente Petrolero en Bolivia) para tener una chance cierta de pasar a la ronda siguiente.

El mediocampo de Cali comenzó funcionando con mayor aplomo o por lo menos con más generosidad creativa, simplemente porque ni Marchant (que asumió las banderas de ataque sobre la derecha) ni Pérez ni Gaitán ni Pereda acertaban en las entregas como para hilvanar dos pases seguidos, mientras que Villarreal quedaba sin gravitar, entre defensa y ataque.

Si el panorama en la salida era dubitativo, no se podía pedir arriba algo más que alguna jugada individual. Una intención de deseo por el simple hecho que los colombianos tomaban a dos jugadores con cuatro marcadores. Vale decir que el primer remate al arco de Cali llegó casi con la expiración de la etapa inicial tras un remate de un desconocido (futbolísticamente hablando) Delgado.

Lo demás lo hizo Córdoba. Un «blooper» espectacular, cuando se le fue de la mano un remate sencillo de Bedoya y un quite con el pie que la pelota quedó en sus espaldas, cuando Deportivo Cali se había dado cuenta que haciendo correr la pelota el juego podía cambiar sustancialmente. Por lo menos lograr algún gol más por si los chilenos tenían un traspié, o despedirse de esta edición de la Libertadores con una cuota de dignidad.

Tal vez los nervios de los colombianos se fueron acrecentando a través del «ronroneo» que bajaba de la tribuna: Oriente Petrolero había empatado y Deportivo Cali ahora estaba a un solo gol de la clasificación. Boca -de ahí en más-comenzó a ganar algo de terreno. Poco, para pretensiones mayores, pero inquietando a los colombianos del objetivo de triunfo. Tanto que incursionó con tres posibilidades claras en el arco de Dudamel. No importaba mucho porque Cobreloa ganaba (después empataba) y los colombianos seguían quedando afuera.

El partido volvió a la imprecisión, al juego tedioso. Bianchi produjo cambios (entraron Giménez y Pandolfi), tal vez buscando la igualdad en el marcador que le permitía a Boca mantener el invicto en la serie. Sin embargo, cuando todo Boca buscaba, llegó un contraataque punzante y Aristizábal (que reemplazó a Murillo) marcó el segundo y poco después Marchant batió su propio arco. En verdad, un resultado exagerado.

Deportivo Cali:
Dudamel; Vallejo, Ortegón, Barragán y Bedoya; Vásquez, Dinas, Arce y G. Hernández; Murillo y Quintana. DT: L. Suárez.

Boca Juniors: Córdoba; Marchant, Burdisso, Pinto y C. Rodríguez; Pereda, Villarreal, O. Pérez y W. Gaitán; Delgado y Barijho. DT: C. Bianchi.

Goles: PT 35m Bedoya (DC). ST 31m Aristizábal (DC), 45m Marchant (BJ), en contra.

Cambios: ST 22m Aristizábal por Murillo (DC), 29 Giménez por Pereda (BJ), Pandolfi por O. Pérez (BJ), 35m Valenciano por Quintana (DC).

Estadio: Pascual Guerrero (Cali).

Arbitro: G. Hidalgo (Perú).

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