El argentino Hugo Garay no pudo lograr el título crucero OMB al caer ante el campeón serbio Marco Huck.
El argentino Hugo Hernán Garay (89,600 kilos) no pudo alcanzar el título crucero de la OMB, al ser derrotado por nocaut técnico en el décimo round por el campeón, el serbio Marco Huck (89,500), en pelea que se disputó en la ciudad alemana de Munich.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La velada se desarrolló en el Olympia-Eissportzentrum (Palacio de Hielo) de Munich y el combate fue intenso, de escaso nivel técnico pero con momentos de emoción.
La definición se produjo en el décimo capítulo, tras un cruzado de derecha de Huck que desestabilizó a Garay, quien retrocedió y recibió una andanada de golpes que lo mandaron a la lona por segunda vez en la pelea.
El bonaerense, muy sentido y agotado, se quedó sentado sobre las cuerdas, dando muestras que no podía seguir, y el árbitro puertorriqueño Luis Pabón determinó correctamente el nocaut técnico a favor del serbio.
En la primera vuelta Huck sorprendió a Garay con una derecha a la zona alta y el boxeador de Tigre visitó el tapiz y escuchó la cuenta de protección por parte del referí Pabón.
Luego de esa situación que confundió a Garay, el argentino comenzó a trabajar en el tercer round con golpes al cuerpo, que le dio buenos réditos e impactó sicológicamente al serbio, que perdió la calma y cometió muchas infracciones.
Entonces, el buen árbitro puertorriqueño, con autoridad y decisión, le descontó un punto al serbio, que fue desbordado en los rounds siguientes por Garay, que con buenas manos y buen boxeo sumó puntos a su favor.
A pesar de la reacción del argentino, Huck tuvo más resto y desde el octavo asalto comenzó a inclinar las acciones a su favor. La buena tarea que había desarrollado Garay se fue diluyendo hasta claudicar en forma digna en el décimo capítulo.
"Estoy dolorido porque quería ganar. En la vida no siempre se gana y hoy me tocó perder", manifestó emocionado y con lágrimas en los ojos el bonaerense al finalizar el combate.
"Se que estoy en una división que no es la mía. Me costó y Huck demostró que era fuerte. Quiero tener otra chance más y aprovecharla", declaró Garay.
En tanto Huck, reconoció que el argentino le dio trabajo: "Tuve un trabajo duro. Me di cuenta que Garay era un boxeador experimentado en el tercer round. La pelea fue dura pero demostré lo que soy".
"Estaba muy excitado. Garay al principio me quitó fuerza y busque la calma y me dio resultado. El argentino es muy duro y estoy seguro que muchos boxeadores de mi división tendrán mucho trabajo con él", pronosticó Huck.