23 de abril 2001 - 00:00

Gimnasia fue una carga muy pesada para River

Ariel Ortega escapa a un rival.
Ariel Ortega escapa a un rival.
A veces se hace difícil explicar los avatares del juego ante tantas alternativas cambiantes. Aunque en ese cúmulo de situaciones se esconden las respuestas que en definitiva le dieron vida a un partido, plagado de errores, pero con la emotividad que sugieren seis goles (repartidos entre Gimnasia y River por partes iguales), como para borrar imágenes desfavorables y someterse a la alta cuota de emotividad, que la hubo y en cantidad.

Todos se asociaron al juego. Elizondo tal vez habrá pensado que con un penal (habrá que hilar muy fino para darle sentido lógico a esa sanción) podía darle al esquema estratégico una movilidad que no tenía. Gimnasia en ventaja (6m) tenía parte de su déficit resuelto. Mucha gente en el medio con Madrid, Cavallo, Scotti y Fernández tratando de obstruir y en lo posible hacerse de la pelota, mientras que Messera por izquierda y Sava por el medio trataban de perforar en contraataque. River rara vez encontró -a pesar de ganar la pelota en el medio-una fórmula adecuada para llegar hasta el arco de Gimnasia. Primero porque Ortega, como «preten-dido» hombre de salida, se debatía en sus propios enredos. Luego porque Saviola (el más peligroso) perdía en el «último» enganche para enfrentar al arquero con posibilidades y finalmente porque Cardetti no encontraba su lugar en el campo ante tanta contrariedad.

Cuando River logró dar vuelta el resultado se quedó. Gimnasia ya se movía mejor, con más argumentos y fundamentos ofensivos y con una cuota mayor de fútbol asociado y, si se quiere, criterioso.

Coudet (35m) y Saviola (43m) pudieron poner la «testa» y dar vuelta un resultado que en el juego parecía lejano. San Esteban (65m) volvió a poner la igualdad y Hernán Díaz (otra vez de cabeza, a los 83m)) le dio al partido un resultado que parecía cerrado.

Gallego sacó a Cardetti (por Romero) y a Saviola (por Guillermo Pereyra). Todo River entendió que era cosa de esperar, bajar la pelota, retenerla y dejar pasar el tiempo hasta la pitada final. Fue suicidio, porque atrás River seguía «haciendo agua», dudando, dejando baches. Una pelota en el travesaño y dos córners fueron como un prenuncio. En el último tiro de esquina, la pelota es cabeceada por Sava, pega en el travesaño y al bajar San Esteban (90m) puso el empate y la angustia de este River, que esta vez luchó con un Gimnasia aplomado y consigo mismo, y no tuvo la fortuna de otras veces.

RIVER 3 - GIMNASIA 3

River Plate: Costanzo; H. Díaz, Paz, Garcé, Sarabia; Coudet, Astrada, V. Zapata, Ortega; Saviola y Cardetti. DT: A. Gallego.

Gimnasia: Hernando; Sanguinetti, San Esteban, A. Pereyra, Dueña; Madrid, Cavallo, F. Fernández, Scotti; Mes-sera; Sava. DT: C. Griguol.

Goles: PT 6m A. Pereyra, de penal (GyE), 35m Coudet (R), 42m Saviola (R); ST 20m y 45m San Esteban (GyE), 38m Hernán Díaz (R).

Cambios: ST 19m F. Gatti por Cavallo (GyE), 21m D. Alvarez por Zapata (R), 25m Cufré por Messera (GyE), 35m A. Romero por Cardetti (R), 40m Guillermo Pereyra por Saviola (RP), 45m Zaniratto por Scotti (GyE).

Estadio: River.

Arbitro: H. Elizondo.

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