Gimnasia y Esgrima de Jujuy logró hoy la permanencia en primera división al vencer por 1 a 0 como local a Unión, de Santa Fe, en el partido de vuelta de la Promoción A-B Nacional.
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El gol del conjunto jujeño, que había empatado 1 a 1 en la ida, fue convertido por Juan Arraya a los 24 minutos del segundo tiempo, período en el que fueron expulsados a los 33 los jugadores Marcelo Mosset en la visita y Marcelo Quinteros en el local.
El inicio del partido mostró dos equipos muy tibios e irresolutos para buscar el arco rival, en contraposición con lo que se especulaba en los análisis previos.
Gimnasia, que contaba con la ventaja deportiva como aliada, tuvo poco la pelota pero supo ocupar bien los espacios en el terreno y reguló, ante un Unión que careció de ideas en ofensiva y utilizó como arma el pelotazo.
El local, con una línea defensiva infranqueable, dominó a Zárate y Pereyra, pero en una distracción casi desperdicia todo lo bueno que había construido.
A los 29 minutos Yacob llegó hasta el fondo y mandó el centro para la entrada de Flores, que libre de marcas no pudo conectar con precisión el balón y desperdició la única chance de peligro en la etapa inicial.
La entrada de Pieters, en la etapa complementaria, le cambió la cara al "Lobo", ya que el ex Lanús le aportó más claridad y equilibrio al elenco dirigido por Omar Labruna, que se adelantó en el campo y se mostró más ofensivo.
Con el correr de los minutos, Gimnasia fue empujando a los santafesinos contra el arco defendido por Assef.
Y de tanto insistir, los jujeños tuvieron su premio a los 24 minutos.
Carranza combinó con Pieters, éste último se internó en el área y con esfuerzo consiguió mandar el centro al segundo palo para la entrada solitaria de Arraya, que de cabeza puso el 1-0 y desató el delirio de los hinchas.
La temperatura del partido fue subiendo y por agresión mutua vieron la tarjeta roja Marcelo Mosset y Marcelo Quinteros, pero nada alteró el desarrollo del juego.
La fiesta de los 23 mil hinchas jujeños fue creciendo y se volvió incontrolable con el correr de los minutos, ya que el tibio y opaco desempeño de los visitantes no hacían presagiar el milagro "rojiblanco".
El pitazo final de Diego Abal terminó de sellar la suerte de una serie en la que Gimnasia se mostró mejor y más capacitado para mantenerse en el fútbol grande, mientras que Unión tuvo que consolarse con saber que tuvo la chance de subir y la dejó pasar.
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