Hindú se consagró ayer por la tarde campeón del torneo superior de la Unión de Rugby de Buenos Aires (URBA), mostrando un juego inteligente y oportuno que le permitió superar a Alumni, por 20 a 5.
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El partido se jugó en cancha de Newman, ante 11.000 espectadores, y al término de la primera etapa el flamante campeón se imponía por 8 a 0.
Hindú, ganador del torneo en 1996 y 1998, quebró así la mala racha que lo acompañaba en la instancia final de este torneo (el formato actual data de 1998), ya que había perdido las semifinales de los últimos cinco años.
El equipo de Don Torcuato se quedó con la final porque mantuvo el orden en los momentos críticos y fue muy oportuno al momento de la definición, ya que el juego fue parejo.
Hindú marcó puntos en los momentos en los que dominó y Alumni no lo consiguió en sus mejores pasajes. Así de simple.
En la primera etapa sacó diferencias con un penal de Juan Fernández Miranda y un try de Juan Ignacio Gauthier, y en la segunda aprovechó errores defensivos de Matías Azpiroz y Santiago van der Ghote y anotó sendos tries por medio de Francisco Díaz Bonilla, el tryman del campeonato con 27 conquistas.
Alumni fue la contracara.
Dominó claramente en el segundo tiempo pero no pudo quebrar la defensa rival.
Apenas pudo hacerlo en una jugada en la que apoyó Miguel de Achaval, para ponerse 5-15, pero enseguida llegó el tercer try de Hindú y se definió el partido y el campeonato.
En el campeón se destacaron la pareja de medios (Juan de la Cruz y Nicolás Fernández Miranda) y entre los forwards el ala Diego Liberato.
Hindú, que se clasificó finalista tras vencer la semana pasada al SIC, por 35-34, en un electrizante encuentro, mantuvo la línea de juego que lo llevó a conseguir con el de ayer ocho éxitos consecutivos: La Plata, SIC, Los Tilos, Lomas, Belgrano Athletic, Banco Nación, nuevamente el SIC y esta tarde Alumni.
Alumni, que fue tetracampeón entre 1989 y 1992 y alcanzar el último título en 2001, fue un digno subcampeón y no bajó los brazos hasta el pitazo final de Eduardo De Luca, cuyo arbitraje no desentonó con el nivel mostrado en el último Mundial.
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