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30 de mayo 2014 - 23:26

La NBA aprobó la venta de los Clippers por una cifra récord

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Blake Griffin, estrella de la franquicia de Los Angeles (Foto: sitio oficial de los Clippers).
Dos mil millones lo solucionan todo. Esa es la cantidad récord que Steven Ballmer pagará por el equipo NBA de Los Angeles Clippers para cerrar con beneficios para todos el escándalo en torno a Donald Sterling.

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La NBA aprobó este viernes el acuerdo entre el exdirector ejecutivo de Microsoft y Shelley Sterling, esposa de Donald, y se aseguró que el emporio familiar que dirige el equipo "no demande a la NBA e indemnice a la liga por las demandas de otros, incluidas las de Donald Sterling".

Pero el octogenario propietario contraatacó: sus abogados han presentado una demanda contra la NBA y contra su comisionado, Adam Silver, por daños por valor de 1.000 millones.

Los abogados de Sterling aseguran que las sanciones impuestas son "draconianas", que se basan en una grabación ilegal y que Shelley, copropietaria, no puede vender el equipo sin su consentimiento.

Donald Sterling no saca la bandera blanca ni siquiera ante la cifra que quiere pagar Ballmer: 2.000 millones de dólares. Sterling compró el equipo en 1981 por 12 millones.

El récord hasta ahora de la liga de básquet EEUU lo había establecido hace pocas semanas la compra por 550 millones de dólares de los Milwaukee Bucks.

De confirmarse la venta, pendiente de la luz verde del comité de gobernadores, los Clippers, un equipo que nunca superó la segunda ronda de los playoffs, serán la segunda franquicia más cara del deporte estadounidense por detrás del equipo de béisbol Los Angeles Dodgers, comprado hace dos años por 2.100 millones.

"Me encanta el básquet y quiero hacer todo lo que pueda para asegurarme de que los Clippers continúan ganando -y mucho- en Los Angeles", dijo Ballmer en un comunicado emitido a primera hora del viernes y en el que se anunciaba el acuerdo con Shelley Sterling, copropietaria de la franquicia.

Ballmer "será un fantástico propietario", afirmó Shelley, enfrentada a su marido. "Hemos trabajado 33 años para hacer de los Clippers una franquicia de máximo nivel. Estoy segura de que Steve llevará al equipo a nuevos niveles de éxito", agregó.

Ballmer, de 58 años y que fracasó el año pasado en su intento de comprar Sacramento Kings y recolocarlo en Seattle, rompe ahora la banca y promete dejar al equipo en Los Angeles, donde se ha convertido en una fuerza creciente que eclipsa a los Lakers.

La NBA canceló la reunión de propietarios de la NBA prevista para el martes y en la que se iba a votar la finalización de la propiedad de Sterling, sancionado de por vida por los comentarios racistas vertidos en una discusión privada con su novia que fue grabada y publicada en abril.

Su mujer tomó la iniciativa y el jueves acordó la venta con Ballmer tratando de buscar un final beneficioso a un asunto que ha eclipsado los playoffs las últimas semanas.

Pese a la demanda de Sterling, parece un triunfo para todos: el golpe al octogenario propietario se endulza con una buena cantidad de millones; los Clippers tendrán un pujante nuevo dueño; y la NBA evita la batalla legal de una venta forzada y gana en imagen con la salida de la familia Sterling.

Ballmer, director ejecutivo de Microsoft de 2000 a 2014, pasará a ser el propietario de equipo más rico en EEUU con una fortuna que Forbes estima en 20.000 millones de dólares.

Los Angeles es el segundo mayor mercado de la NBA, lo que unido a la próxima firma de contratos televisivos podría hacer que el dinero gastado, considerado excesivo por muchos, sea una buena inversión.

Oprah Winfrey, Larry Ellison y Floyd Mayweather habían mostrado interés por el equipo, pero Ballmer gana con una arriesgada apuesta, como lo hizo cuando estaba al frente de Microsoft junto a Bill Gates. En 2011, por ejemplo, pagó 8.500 millones por Skype, más del triple de lo que había invertido eBay por la compañía varios años antes.

Ahora, si todo termina bien, batirá un récord y ayudará a cerrar justo antes de la final de la NBA un escándalo que ha eclipsado a este deporte, pero que dada la demanda por daños presentada por Sterling, está lejos de llegar a su punto y final.

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