Este fin de semana no le cobraron al jugador de Milan, Kevin Prince Boateng, uno de los penales más groseros de los últimos tiempos. La situación fue tan ridícula que el defensor se quedó con la camiseta del rival en la mano y el árbitro paró el partido para ver que pasaba, pero no se percató de la acción.
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Luego de la acción, Boateng fue a protestarle enérgicamente al juez línea, quien también negó haber visto la acción y se insultó con su marcador.
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