Con la bronca lógica por haber perdido una final, los jugadores de Boca decidieron no hablar luego del partido con Corinthians. Al término del encuentro, esperaron en el campo para recibir sus medallas de subcampeones y recién se marcharon cuando los ganadores subían al podio a recibir la Copa Libertadores, como el protocolo lo indica.
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Más allá de la derrota, queda en el mundo Boca un aire de incertidumbre por varios temas. Con la continuidad del técnico Julio César Falcioni confirmada por el presidente Daniel Angelici, ahora resta saber cómo estará conformado el plantel para la próxima temporada. La gran incógnita es Juan Román Riquelme, de quien se instaló el rumor de su despedida del club, pese a tener aún contrato por dos años.
Ya sin Facundo Roncaglia y Darío Cvitanich, que emigran a Italia y Holanda respectivamente, y con la casi asegurada venta de Pablo Mouche a México, resta confirmar qué pasará con los jugadores que están a préstamo, los que tienen que renovar como es el caso de Clemente Rodríguez y Sebastián Sosa, y por las incorporaciones que puedan llegar a aparecer.
Será un rompecabezas que Boca tendrá que armar cuando pase el duelo por su cuarta final de Copa Libertadores perdida.
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