El Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires clausuró el estadio de Chacarita Juniors, a raíz de los graves incidentes que la hinchada local generó al cabo del clásico contra Atlanta.
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Asimismo, las autoridades pidieron que los fiscales apuren la investigación judicial sobre lo sucedido y quiénes fueron los responsables, a la luz de un saldo que dejó tres vehículos policiales incendiados.
Un comunicado oficial de la cartera de Seguridad, a cargo de Ricardo Casal, indica que la Provincia impedirá que el público de Chacarita concurra a los estadios donde se presente el equipo en lo sucesivo y hasta nuevo aviso, dentro del territorio bonaerense.
Varias personas heridas, entre ellas el árbitro Fernando Rapallini y un dirigente de Atlanta, más el incendio de tres vehículos, fue el saldo de los incidentes que protagonizaron ayer por la tarde los hinchas de Chacarita luego del cotejo ante el elenco de Villa Crespo.
Sobre el final del encuentro, jugado en San Martín, y que terminó igualado 1 a 1 por el torneo de la B Nacional, los simpatizantes de Chacarita agredieron al referí en el túnel que conduce a los vestuarios.
De todas maneras, Rapallini recibió solamente unos golpes aislados, mientras que en las tribunas Marcelo Santoro -vicepresidente de Atlanta- fue alcanzado por una pedrada y fue trasladado a un hospital cercano.
Si bien el partido se disputó sin simpatizantes del club de Villa Crespo, por decisión de la AFA, algunos dirigentes y familiares de los futbolistas fueron hasta el estadio de Chacarita para acompañar al equipo.
Por otra parte, los hinchas del local incendiaron dos patrulleros y un ómnibus de la Gendarmería, lo que generó una densa columna de humo en las inmediaciones del estadio.
Ante esta situación, los efectivos dispararon balas de goma y gases lacrimógenos para dispersar a los más violentos.
Santoro, el vicepresidente de Atlanta, responsabilizó a la Policía bonaerense por los graves sucesos.
"Ha sido una inoperancia de la Policía de la provincia de Buenos Aires", sentenció el dirigente, quien también apuntó contra el Coprosede por la organización del evento, en declaraciones a Radio 10.
Santoro se preocupó por desmentir que la delegación de dirigentes de Atlanta hubiese estado compuesta por algunos integrantes de la "barra brava".
Comentó además que ya cuando llegaron, en una furgoneta, el vehículo fue atacado desde diferentes frentes por miembros de la parcialidad local.
"Cuando termina el partido, la Policía, que nunca estuvo, porque solamente había tres agentes, abandonan la tribuna, con el resultado de que toda la parcialidad local derriba el portón e ingresa al sector de los dirigentes de Atlanta con piedras, palos y cinturones, para agredir", prosiguió.
A Santoro se lo ve en las imágenes de video primero al ataque, pero luego escapa, recibe una pedrada en la frente, recorre unos metros y cae en la tribuna.
"Mi hijo vio por televisión cómo se llevaban al padre desmayado en ambulancia. Perdí el conocimiento y ahí entra la miseria humana. El presidente (de Atlanta) es el que me carga, porque la ambulancia no estaba. La gente de Chacarita no deja que yo pueda entrar en una camilla a la ambulancia arrojando todo tipo de objetos", reveló.
Santoro siguió diciendo: "Si no paramos esto, va a terminar mal. Y no quiero que se pierda el fútbol, porque la idea es que toda la familia pueda disfrutar. Ayer retrocedimos veinticinco casilleros".
"Salimos una delegación con 19 dirigentes en una combi, nos escolta la Policía hasta la General Paz, donde hacen una posta y el Coprosede nos baja de la combi, nos palpa dirigente por dirigente como si fuéramos delincuentes y llegamos al estadio por un lugar insólito", relató.
Hinchas de Chacarita aseguran que el árbitro Rapallini hizo gestos obscenos a la platea, mientras que un jugador de Atlanta devolvió proyectiles.
Entre tantas denuncias, incluso circula el nombre de un presunto agresor y la dependencia para la cual trabaja, lo que deberá investigar la Justicia.
El panorama de la violencia en el fútbol que se desató este domingo, marca que también en la Capital Federal, hinchas de San Lorenzo provocaron destrozos en el predio "La Quemita", de Huracán, en el Bajo Flores.
La información señala que armados con palos, aparentemente en venganza del incidente violento que provocó la pérdida del ojo de un niño de 5 años siete días antes, los "barras" de San Lorenzo atacaron el predio de la entidad rival.
Si bien el club desmiente los hechos, se denunció que los agresores se bajaron de un micro que regresaba de Córdoba, rompieron autos y robaron la recaudación.
El saldo fue de varios vidrios rotos, especialmente de autos que estaban en la playa de estacionamiento, pero ninguna persona resultó lesionada.