El correntino Leonardo Mayer, 24° preclasificado del certamen, fue eliminado este viernes en la tercera ronda de Wimbledon por el sudafricano Kevin Anderson, decimocuarto cabeza de serie, lo que dejó a la Argentina sin representantes en el Grand Slam inglés.
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El sudafricano se impuso con contundencia por 6-4, 7-6 (8/6) y 6-3 en dos horas y 15 minutos, en un partido que siempre controló pese al esfuerzo del "Yacaré", que a partir de ahora pondrá su cabeza en los cuartos de final de Copa Davis, donde lidera al equipo argentino que recibirá a Serbia en Buenos Aires.
Mayer, de 28 años, perdió el servicio nada más al empezar el encuentro, algo que sólo le había ocurrido en dos ocasiones en los dos encuentros precedentes en este Wimbledon.
Leo, que buscaba repetir su mejor actuación al llegar a cuarta ronda como la edición pasada, tiene un buen servicio, pero el sudafricano más -"me tendré que poner un casco", había dicho-, por lo que el partido iba a decidirse por las pocas ocasiones en que los contrincantes perdieran su servicio.
"Le regalé muy fácil mi saque", dijo el correntino. En cambio, Anderson "fue puro servicio. Jugó muy bien, traté de jugar desde el fondo de la cancha y responderle a algún saque, pero no pude. Además, me jugó muy bien en la devolución".
En el primer set, por ejemplo, Anderson se anotó siete aces y Mayer ninguno, y ganó el 83% de los puntos con su primer saque, algunos por encima de los 220 km/h.
El segundo parcial fue mucho más igualado y llegó al desempate, pero Anderson volvió a imponer su juego y, aunque Mayer salvó cinco set points, terminó claudicando.
En el tercero, el número 1 de Argentina logró romper el servicio de su rival en el primer juego, pero cedió el suyo a continuación, desaprovechando lo que pudo ser un punto de inflexión.
Mayer fue una de las sensaciones de la pasada edición al alcanzar los octavos de final sin ser un especialista en césped.
Anderson se enfrentará en octavos de final al serbio Novak Djokovic, número uno mundial, que luego superó con comodidad al australiano Bernard Tomic por un triple 6-3.
Mayer, que tanto a las canchas rápidas como al polvo de ladrillo, lamentó que la temporada de césped sea tan corta, de unas seis semanas de extensión si se juegan todos los torneos.
"Ya se terminó el pasto. Ese es el problema, que son sólo dos torneos al año, nunca llegas a aprender realmente", lamentó.
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