Los jugadores de la NBA rechazaron la última oferta de los propietarios de los clubes para alcanzar un acuerdo en el reparto del dinero generado por la competición, a menos de 24 horas de que expirase el plazo para aceptarla.
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Tras la decisión tomada en la noche del martes, la preocupación sigue en aumento en torno a la temporada 2011/2012, que ya ha sido abreviada por el "lockout".
"La oferta que hay sobre la mesa de la NBA no es algo que podamos aceptar", dijo el presidente del sindicato de jugadores, el base de los Angeles Lakers Derek Fisher, durante una conferencia de prensa en un hotel de Nueva York después de tres horas de conversaciones.
"Estamos dispuestos a seguir negociando para llegar a un acuerdo sobre nuestros ingresos y la mejora del sistema", añadió no obstante Fisher. "Sin ninguna de estas mejoras, no vemos ninguna manera de que el acuerdo sea cerrado antes del miércoles".
Después de una reunión de ocho horas y media que terminó la madrugada del domingo, el comisionado de la NBA, David Stern, aprobó cinco de las seis ideas ofrecidas por el mediador federal George Cohen.
Sin embargo, la más importante fue una propuesta para los jugadores de recibir entre el 49 y 51 por ciento de los ingresos relacionados con el baloncesto en función de las proyecciones de ingresos de la liga.
Los jugadores se mantuvieron firmes en el 52,5 por ciento después de estar recibiendo el 57 durante el anterior convenio colectivo que expiró el 1 de julio.
Sin embargo, Stern dejó claro que la oferta expiraba hoy. En caso de que los jugadores la rechazaran, la liga hará una oferta menos atractiva del 47 por ciento, junto con la imposición de un duro techo salarial y la reducción de la duración de los contratos.
Un total de 43 jugadores, incluyendo representantes de 29 de las 30 franquicias, estuvieron debatiendo la oferta antes de rechazarla.
"Estamos unidos y los chicos están con nosotros", dijo el director ejecutivo del sindicato de jugadores, Billy Hunter. "Por mucho que quieran jugar al baloncesto, nuestra mentalidad es que no aceptaremos un mal acuerdo".
Hunter dijo que planea llamar a Stern en las próximas horas para fijar una nueva reunión entre las partes. "Conozco a Stern suficientemente bien y siempre estará dispuesto a hablar", aseguró Hunter.
"Tendré una audiencia con él y en ese momento voy a transmitirle el sentimiento de los jugadores para ver si hay algún movimiento por parte de los propietarios", añadió.
"No es orgullo o ego", continuó. "Se trata de lo que es correcto, lo que es justo y lo que es razonable. Estamos hablando de esto".
El cierre patronal, que dura ya cinco meses, ha cancelado los partidos previstos para el mes de noviembre, pero podría afectar a más, incluyendo los famosos partidos de Navidad si no hay acuerdo.
Cuando Stern fue preguntado si el resto de la temporada podría salvarse, contestó: "Si no hay un acuerdo antes del cierre de las negociaciones (de hoy), entonces perderé mi confianza".