Esperábamos este partido soñando con la resurrección de River. Dos semanas para trabajar el mayor déficit que tiene River que es la zona de creación. Porque ya lo dijimos cien veces: de nada sirve tener los mejores delanteros si nadie les acerca la pelota al pie, o los pone en situación de peligro. Ya lo vivimos con Radamel Falcao que iba solo a pelearla al banderín del corner.
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Nos habíamos ilusionado al principio porque el partido se presentaba abierto.
Pisando los tres minutos lo tuvo Vangioni con un cabezazo al medio del área que la visita despejó finalmente sin problemas.
En la réplica Vélez tuvo en los pies de Insúa la más clara de todo el partido cuando Barovero encontró entre sus piernas la pelota que tenía destino de gol.
A los 15 Mora giró rápidamente y cuando se disponía a definir el defensor de Vélez le tiró todo el cuerpo encima.
Penaaaaaaalllll, penaaaaalll, lo cruza arriba con la pierna, lo tira. Es penal carajo, cobrá una Vigliano.
La falta de ideas de River presentaba situaciones tragicómicas como la de darle la pelota a los marcadores centrales de un lateral y que en tres oportunidades la revolearan afuera.
¡No puede ser que nuestra salida sean los pelotazos de los centrales que tienen menos pie que una babosa! ¡Otra revoleada y me hago hincha del Rayo Vallecano!
La única posibilidad creativa de River es un desborde por izquierda de Vangioni, que naturalmente tiene que terminar en un centro, porque el volante está a 25 metros del arco y sin ángulo. De manera que si la pelota no va exactamente a donde está Trezeguet ¡chau pinela!
El partido fue de mayor a menor y terminó la primera etapa cayéndose lentamente hasta pedir a gritos barajar y dar de nuevo.
En el segundo tiempo arrancó con el cambio de Abecasis por Mercado. No cambió en nada, al igual que los otros dos cambios que fueron nuevamente la pareja de delanteros. Porque Mora perdió todas, absolutamente todas, y David ya sabemos que no está para llevarla al pie sino para clarificar de primera y sacar conejos de la galera, es decir magia.
El ingreso del "Chino" Luna e Iturbe fue actuar sobre el efecto y no la causa. Fue una apuesta a ver si ellos podían lograr en soledad lo que David y Mora no habían obtenido: el gol.
¡¡¡¡No tenemos fútbol, no armamos una jugada de riesgo por el centro de la cancha, no ponemos un delantero cara a cara con el arquero nunca, los arqueros contrarios no salen en cámara, no se los ve en la televisión. Ramón querido, te tienen que doler los ojos como a mí viendo esto!!!!!
La única que tuvo River fue un remate del cada vez más atolondrado Sánchez que el arquero Sosa desvió en muy buena intervención.
Iturbe entró en el desorden y el choque permanente, y Ponzio fue una vez más el jugador más claro de River. Pero Leo es como aquel "Pipa" Gancedo de los 90, con la diferencia que el Pipa tenía dos volantes creativos en quien descargar la pelota.
Ramón tiene el mismo problema que Almeyda, quizás menos evidenciado y lo disimula mejor. Pero River desde que se fue el "Chori" Domínguez, o mucho tiempo atrás que no tiene volantes que arranquen y desequilibren con gambetas, sacándose gente de encima o poniendo un pase entre líneas a los delanteros.
River hoy depende de una genialidad de sus delanteros, no tiene como se dice ahora "volumen de juego", o como se decía antes "no tiene fulbo". Y eso en River no se tolera.
Ahora viene Racing, sin Bottinelli y sin Ponzio. Ramón ya le dio posibilidades a Lanzini y Mauro Díaz. En otro River para mi sería caso cerrado, pero tal vez en este haya que esperarlo un poco más porque de lo contrario no lastimamos por las puntas.
En River no hay fútbol, y eso es lo mismo que decir no hay River.
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