2 de marzo 2008 - 00:00

Palermo llegó a 180 gritos y dejó a Boca en la punta

El delantero de Boca, Martin Palermo, grita su gol numero 180 de penal frente a Gimnasia y Esgrima de La Plata.
El delantero de Boca, Martin Palermo, grita su gol numero 180 de penal frente a Gimnasia y Esgrima de La Plata.
Boca Juniors alcanzó esta noche a Vélez Sarsfield en la cima del torneo Clausura tras superar por 1 a 0 a Gimnasia y Esgrima, en el estadio Ciudad de La Plata, con el gol número 180 en la carrera profesional de Martín Palermo.

Si bien esa cifra a la que el 'Titán' accedió con un penal convertido a los 40 minutos del primer tiempo es utilizada por el club de la Ribera exclusivamente con fines comerciales, ya que la mentada cantidad de tantos no se corresponde estadísticamente con los 194 de Francisco Varallo, hoy también sirvió para que Boca llegara a la cumbre.

Claro que a Boca le costó, y mucho, superar a un Gimnasia ordenado, que lo presionó durante la primera mitad del segundo tiempo, cuando los 'xeneizes' sufrían con un hombre menos por la expulsión de Jonatan Maidana.

El ex Los Andes fue mal abajo contra Lucas Landa y cuando transcurrían 37 minutos del período inicial los 'triperos' se vieron beneficiados con un hombre más.

Pero acto seguido, apenas 180 segundos más tarde llegaría un penal cometido por el citado defensor gimnasista contra Rodrigo Palacio de dudosa validez, pero que Palermo convirtió para la celebración 'marketinera' y la deportiva, que en este caso fue mucho más valiosa porque le permitiría finalmente ser puntero.

Sin embargo, con el advenimiento del segundo tiempo los locales salieron a vender cara la derrota y primero emparejaron el juego, para posteriormente pasar a dominar ampliamente las acciones y crear sucesivas opciones de gol, abortadas en su mayoría por un inspirado Mauricio Caranta.

Esa falta de puntería iba a terminar pagándola muy cara Gimnasia, ya que sobre la media hora perdió al uruguayo Sergio Leal por un codazo sobre el paraguayo Claudio Morel Roríguez, y con ello se desvanecieron sus chances de alcanzar la paridad.

El cuarto de hora final lo tuvo otra vez a Boca mejor parado y llegando una y otra vez al área rival, con claras chances de convertir.

Pero Juan Martín Riquelme, a la sazón la figura de la cancha, tuvo los palos del arco rival como sus más efectivos marcadores y entonces todo quedó en el solitario gol de Palermo.

Como en cada jornada en que Palermo se reunió con la historia (su gol 100 con el ligamento roto o su regreso con tanto a River) la tarde se volvió épica.

Su gol 180 con la camiseta auriazul, el único para la victoria ante Gimnasia.

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