La carrera para decidir la sede de los Juegos Olímpicos de 2024 quedó en la práctica reducida a París y Los Angeles, después de que el Gobierno húngaro pidiera este miércoles a Budapest y al Comité Olímpico de su país que retiren la candidatura de la ciudad.
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Días después de que los opositores a la candidatura consiguieran las firmas necesarias para llamar a un referéndum, el Gobierno húngaro quiere retirar la postulación de la ciudad, informó la agencia estatal MTI.
"El gobierno decidió proponer a la Asamblea Municipal de Budapest y al Comité Olímpico de Hungría retirar la solicitud", citó MTI a la oficina de gabinete del primer ministro húngaro, Viktor Orban.
Se supone que ambos organismos acatarán la decisión del Gobierno, ya que en ambas carteras son mayoría los funcionarios leales al mandatario derechista.
La decisión de Orban tiene que ver con el revés político que significó que el hasta ahora desconocido movimiento ciudadano Momentum, opositor a la postulación, lograra en apenas un mes reunir la firmas necesarias para que el ayuntamiento de Budapest tuviera que llamar a una consulta popular para seguir adelante con la aplicación.
Cuando los miembros de Momentum presentaron las más de 266.000 firmas ante la autoridad electoral de Budapest, más del doble de las 130.000 que se necesitaban, en el Gobierno aparecieron signos de pánico.
Sin embargo, rápido de reflejos, Orban intentó desligarse. "El Gobierno no tiene nada que ver. No es el Gobierno, sino que es la ciudad de Budapest la que está buscando los Juegos Olímpicos".
Los partidarios de Orban tampoco tardaron en reaccionar con vehemencia. "La oposición divide a la población", se quejó Zsolt Borkai, presidente del Comité Olímpico Húngaro (MOB) e influyente funcionario del gobernante partido Fidesz.
"Yo no descarto que la candidatura de Los Angeles haya aportado dinero a la campaña de firmas", afirmó el diputado de Fidesz Erik Banki, sin entregar ninguna prueba.
Incluso, el jefe de redacción de un portal de Internet afín a Fidesz menospreció a los firmantes en favor de la consulta popular al calificarlos como "gente estúpida".
Por más que el proyecto era casi una cruzada personal de Orban para obtener prestigio, los analistas estiman que la baja de la candidatura servirá para evitar que el Gobierno salga más golpeado con la eventual derrota en el referéndum.
Los opositores a la candidatura olímpica argumentan los excesivos costos que demandaría la concreción del proyecto de Orban, además de los peligros de casos de corrupción en un país con uno de los índices más altos de Europa.
"Los Juegos Olímpicos significan un gasto y un riesgo alto de corrupción para el país", destacó el movimiento Momentum en su página de Facebook. De acuerdo con recientes encuestas de opinión, dos tercios de los ciudadanos de Budapest no quieren a los Juegos.
De esta forma, Budapest se unirá posiblemente a Hamburgo y Roma como las ciudades que rechazaron sus postulaciones para los Juegos de 2024 como consecuencia de la oposición de sus ciudadanos. Con las tres fuera de carrera, la sede se definirá entre Los Angeles y París en la asamblea del Comité Olímpico Internacional (COI) que se llevará a cabo en septiembre en Lima.
En los últimos días crecieron los rumores de que el presidente del COI, Thomas Bach, tiene intenciones de que en Lima se elijan al mismo tiempo las sedes de dos Juegos, los de 2024 y los de 2028, para que no haya "tantas ciudades perdedoras".
Sin embargo, la propuesta del jefe del olimpismo tiene todavía demasiada oposición entre muchos miembros influyentes del COI, de acuerdo a lo que publicó esta semana el medio especializado "Inside the Game".
La incógnita pasa por saber qué posturas se adoptarán ante el nuevo panorama, con sólo dos candidatas, si es que Budapest oficializa su baja.
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