Este tema viene a cuento por lo que sucedió el domingo en el partido disputado en Avellaneda entre Racing y River, donde quedó al descubierto que esta medida nació -al parecer- «con el pie izquierdo». Transcurrían 41 minutos del primer tiempo cuando el árbitro Gabriel Favale detuvo el juego para que la hinchada de River devolviera la segunda pelota que había caído en la tribuna visitante y aclaró que si en 10 minutos no era devuelta, iba a suspender el partido.
Después de una reunión con jugadores de ambos equipos, los técnicos Ubaldo Fillol y Leonardo Astrada, y siguiendo la sugerencia del oficial a cargo del operativo de seguridad, decidió continuar, con la advertencia de que si ocurría una vez más, el encuentro sería suspendido definitivamente. Como era lógico suponer, faltando 10 minutos para el final y con River en desventaja, Arce despejó una pelota que cayó en la hinchada de River -por tercera vez-, pero Favale se hizo el desentendido y decidió seguir el partido, que terminó con el triunfo de River...
Primer interrogante: ¿es eficiente suspender un partido cuando más de una pelota no es devuelta de la tribuna? Más, quedó sentado un precedente: desaparecieron tres pelotas y el partido continuó, y si el encuentro hubiera sido suspendido, el resultado habría sido otro.
¿Qué medida adoptarán los árbitros cuando las pelotas se pierdan en las hinchadas de Argentinos , Olimpo, Almagro, Huracán (TA)...?
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