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Riquelme había ingresado en el segundo tiempo del partido Boca-Wanderers en reemplazo de Omar Pérez. Boca ganaba 1 a 0 pero no definía un partido que dominaba a voluntad. Sin embargo, sólo jugó 13 minutos, ya que no pudo aguantar el padecimiento físico producido por un golpe (a la altura del tobillo, que repercutió en su rodilla) que le aplicó Aparicio, mediocampista del equipo visitante. Cerca de la 1, Veiga decidió realizarle una resonancia magnética en el Hospital Italiano para determinar el grado de la lesión. Luego Riquelme, acompañado por un amigo, se retiró en su camioneta rumbo a su casa, pero sólo pudo mane-jar cuatro cuadras, debiendo dejar el volante a su compañero, pues a esa altura el dolor era insoportable. Informate más
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