En el fin de semana de clásicos, San Lorenzo rescató un empate 1 a 1 en el último suspiro y frustró el intento de Huracán de despegarse de los puestos de descenso. El clásico, en el Bajo Flores, se dio en el marco de la séptima jornada de la Copa de la Liga Profesional.
Fin de semana de clásicos: San Lorenzo rescató un empate ante Huracán
Con uno menos, el cuervo consiguió igualar y frustró el intento de Huracán de despegarse de los puestos de descenso en la Copa de la Liga Profesional.
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Fin de semana de clásicos: San Lorenzo rescató un empate ante Huracán
El delantero Ignacio Pusseto, a los 16 minutos del segundo tiempo, adelantó a la visita, mientras que Adam Bareiro de penal, a los 52, empató para el local. San Lorenzo finalizó el encuentro con un hombre menos por la expulsión del defensor Gastón Hernández, a los 6 minutos del complemento, por doble amonestación. Además, Pussetto fue expulsado en Huracán, a los 54, por reacción violenta cuando se encontraba en el banco de suplentes.
Este fue el sexto empate consecutivo de San Lorenzo, mientras que Huracán -que lleva 22 años sin ganar en la casa de su eterno rival- no pudo despegarse del fondo en la tabla anual, que por ahora tiene a Gimnasia en zona de descenso directo.
El encuentro tuvo un arranque frenético y polémico, ya que los equipos no habían mostrados sus armas cuando desde un tiro de esquina corto, Nahuel Barrios lanzó el centro al área, pero en el camino la pelota dio en la mano de Lucas Souto y el árbitro Pablo Echavarría no dudó y cobró penal. Posteriormente, el VAR llamó al juez para que revise la acción porque el futbolista del elenco visitante estaba recogiendo su brazo y éste no estaba en una posición antinatural, lo que hizo que finalmente anule el fallo.
Tras ese hecho, Huracán no se hizo esperar y con Ignacio Pussetto -en una acción individual sensacional al controlar la pelota con el pecho en el área- se resbaló y la pelota quedó en los pies de Matías Cóccaro, quien reventó travesaño con un violento remate. Por su parte, San Lorenzo manejó el balón, pero no tuvo la creatividad necesaria ni la profundidad ofensiva para romper la defensa del equipo visitante, el cual se apoyó en el arquero Lucas Cháves cuando fue necesario y le bajó la persiana al primer tiempo sin emociones.
Para el complemento, el entrenador Ruben Insua decidió las salidas Federico Girotti y Nahuel Barrios para que ingresen Iván Leguizamón y Carlos Sánchez. Esto generó que el dueño de casa se acomode dentro del campo de juego y presione a un rival que no lograba hacer pie, sin embargo, la expulsión de Hernández, cambió los planes y el panorama.
Huracán con la ventaja de tener un hombre de más, arrinconó al "Ciclón" con las intervenciones de Alan Soñora y dio el golpe de nocaut con un golazo de Pussetto, quien relució toda su categoría para firmar el 1 a 0 tras una serie de despejes fallidos por parte de la defensa local. Posteriormente, el equipo de Diego Martínez hizo un juego inteligente, en el cual esperó al acecho para intentar ampliar la ventaja y se agrupo para defender la misma, sin embargo, en la última acción del encuentro un penal increíble por parte de Franco Alfonso sobre Gastón Ramírez, le permitió a Bareiro decretar el 1 a 1 final. Tras el tanto, el festejo del atacante paraguayo (hizo referencia al bigote que utiliza Cóccaro), desató una serie de empujones entre ambos planteles que derivó en la expulsión de Pussetto, quien se encontraba en el banco de suplentes luego de ser sustituido.
El contexto del clásico entre San Lorenzo y Huracán
Cada clásico es una cuestión de honor para Boedo y Parque de los Patricios, pero también una prueba con impacto emocional en la lucha por los objetivos de uno y otro. En este caso, la ilusión y el morbo son dos condimentos que sazonan el partido entre San Lorenzo y Huracán en el Nuevo Gasómetro.
Los dos comparten la misión de pelear por la clasificación a los cuartos de final de la Copa de la Liga y se diferencian en la puja que llevan adelante en la tabla acumulada del año. En ella, San Lorenzo defiende una plaza de acceso a la Copa Libertadores 2024 y Huracán persigue con urgencia su alejamiento de la zona de descenso, la que habitó hasta hace pocas fechas.
El resultado en el Bajo Flores podía incidir en cualquiera de esas disputas y dejar en el eventual ganador y perdedor una marca determinante para lo que vendrá. Bajo esa lógica, Huracán asumía un riesgo mayor porque la derrota complicaría su situación en la pelea por la permanencia e incluso podría bajarlo de la punta de la Zona A, a la que llegó impulsado por su buen momento.
Es que el equipo de Diego Martínez, a pesar de su incómoda situación con el descenso, encadenó una serie de ocho victorias en los últimos diez partidos con un funcionamiento colectivo que tuvo su nivel más alto en la reciente goleada sobre Velez Sarsfield (3-0).
Desde el inicio de la Copa LPF, el "Globo" se juega una final en cada jornada y hasta el momento, salvo excepciones, ha dado la talla en el juego y el marcador. La cuenta pendiente sea acaso ratificarlo en condición de visitante, en la que perdió sus dos partidos en la competición (1-2 vs. Talleres y 0-1 vs. Independiente).
San Lorenzo se aferra a esa racha y a la dureza que forjó bajo la conducción de Rubén Darío Insúa, lo que le permitió pelear por objetivos mayores con un plantel acotado en cantidad y jerarquía. El "Ciclón", además de ubicarse en zona de Libertadores, se encuentra en cuartos de final de la Copa Argentina, instancia que disputará el miércoles próximo ante San Martín de San Juan.
El año "azulgrana" es de aceptable a bueno pero no así el momento puntual del equipo. En la Copa de la Liga, si bien está invicto, acumula cinco empates consecutivos y en las últimas dos presentaciones, los 0-0 de visitante frente a Estudiantes y Tigre, registró sólo dos tiros efectivos al arco rival.
Insúa quedó preocupado por la prestación colectiva en Victoria y durante la semana enfocó el trabajo en la recuperación de juego para ganar volumen ofensivo. Por torneo de Liga, San Lorenzo no gana en casa desde el 1 de julio (1-0 vs. Rosario Central).
El clásico en el Gasómetro se presenta también como una pulseada entre dos de los delanteros de mejor actualidad en el fútbol argentino: Adam Bareiro y Matías Cóccaro. El paraguayo, con cuatro tantos, y el uruguayo, con cinco, son escoltas del máximo anotador de la Copa, Luciano Gondou (6), de Argentinos Juniors.
Bareiro fue responsable de nueve de las últimas doce conquistas de su equipo y Cóccaro acumuló ocho goles en los últimos dos meses, siete de los cuales redundaron en 15 puntos vitales para el conjunto de Parque de los Patricios.
En la estadística general de los clásicos tradicionales del fútbol argentino, San Lorenzo y Huracán es el más desparejo, con una abrumadora diferencia en favor del primero. El "Ciclón" le lleva 34 partidos de distancia en el Profesionalismo y 39 si se contabilizan los disputados en era amateur.




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