Nalbandian estuvo extrañamente impreciso (incurrió en 40 errores no forzados), no pudo complicar con su revés plano (apenas 16 tiros ganadores contra 33 del alemán) y su excelente devolución no le sirvió para controlar el servicio de su rival, quien si bien conectó sólo tres aces y cometió cinco dobles faltas, tuvo una altísima eficacia con su saque. Schuettler aprovechó 75 por ciento de los breaks points a su favor y de esa mane-ra quebró el servicio de Nalbandian una y otra vez, para luego derrotarlo categóricamente en los dos sets finales, que resolvió fácilmente a su favor.
Schuettler jugará en semifinales ante el estadounidense Andy Roddick, vencedor de un maratónico partido ante el marroquí Younes El Aynaoui por 4-6, 7-6 (7-5), 4-6, 6-4 y 21-19.
La desazón de Nalbandian contrastó con la alegría de otros tres argentinos.
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