San Pablo (AFP) - Brasil no puede más aceptar restricciones a sus exportaciones hacia Estados Unidos, Europa y Japón, y si no existe reciprocidad podrá adoptar sus propias trabas a las importaciones, dijo el ministro brasileño de Agricultura, Marcus Vinicius Pratini de Moraes. «Ya no es posible aceptar que se venda agua mineral francesa en Brasil, pero que no podamos venderle pollos a Francia; ni que se vendan automóviles japoneses en Brasil, pero que no podamos vender un kilo de azúcar a Japón. Brasil ha sido explotado comercialmente. Tenemos que comenzar a boicotear los productos de esos países», dijo Pratini de Moraes. El ministro brasileño de la Agricultura recordó el episodio en que denuncias falsas de casos de la enfermedad de la «vaca loca» afectó el comercio de carnes.
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«Tuvimos ese problema con Canadá que nos perjudicó enormemente. Ahora, será la política del 'toma y daca'. Si no permiten la entrada de productos brasileños en esos países, no entrarán sus productos en Brasil», agregó. El presidente de la Sociedad Rural Brasileña, Luiz Hafers, calculó que, sin barreras tarifarias y fitosanitarias en Estados Unidos, Europa y Japón, Brasil podría expandir sus exportaciones agrícolas en 20.000 a 30.000 millones de dólares en un plazo de seis años.
Hafers dijo que esas barreras obstaculizan el crecimiento de las exportaciones de productos como azúcar, carne, cuero, tabaco y algodón.
«En todos esos productos, nuestra capacidad es el doble de la producción actual», precisó.
«El caso de la carne -agregó- es un buen ejemplo del nivel de problemas, y esa cuestión estará en la mesa de negociaciones del ALCA (que debe entrar en funcionamiento en 2005), debido a las barreras puestas por Estados Unidos a la carne proveniente de Brasil.»
«Sin negociar el tema, creo que difícilmente Brasil conseguirá colocar el producto en Estados Unidos.» Las autoridades estadounidenses «colocan barreras técnicas, ligadas a la fiebre aftosa, pero, aunque resolvamos esa cuestión, ellos inventarían otra cosa», dijo.
El presidente de la Sociedad Rural Brasileña aseguró que la actual producción de carne deberá duplicarse en los próximos 10 años, elevándose a los 14 millones de toneladas/año. De esa forma, la capacidad exportadora de Brasil sería de unos tres millones de toneladas/año. Hafers se mostró escéptico ante la posibilidad de avances del tema agrícola en una nueva ronda multilateral en el seno de la Organización Mundial de Comercio (OMC), que del 9 al 13 de noviembre celebrará una reunión ministerial en Doha (Qatar).
«Los países hegemónicos no harán concesiones en esa área, creo. Tenemos que entrar en la nueva ronda ejerciendo nuestro poder de negociación dado por el tamaño de nuestro mercado», expresó Hafers.
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