Una maniobra en el inicio de la carrera le fue suficiente a Gabriel Ponce de León para quedarse con el triunfo en la segunda competencia del TC 2000, disputada en el autódromo de Río Cuarto, donde el Ford Escort Zetec ratificó su supremacía en la categoría.
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Ponce de León, que logró la pole position, le ganó en la largada de la carrera a su compañero de equipo, Walter Hernández, y en la lucha con toque incluido salió perjudicado el segundo, porque poco después se le rompería el neumático trasero derecho de su auto. El dominio del equipo Ford de la familia Berta estuvo más que anunciado, por la diferencia mecánica que tienen los Escort y porque Río Cuarto es uno de los circuitos que utiliza la escudería para realizar las pruebas; sólo quedó dirimir cuál de los dos pilotos se llevaría el triunfo.
Ponce de León, primero, y Hernández, segundo, estaban cara a cara en la grilla de partida. Hernández movió mejor, pero De León cuidó la cuerda, y por eso se tocaron al llegar a la primera curva. Ambos frenaron de golpe, Spataro embistió a Hernández y dejó averiado a su Escort.
Allí se terminó la carrera, porque Hernández debió ingresar a boxes pocas vueltas después para cambiar el neumático trasero derecho -que se rompió por el roce del guardabarro-y el resto fue un monólogo de Ponce de León, que sacó diferencia primero y después reguló. Con Ponce como dominador y Spataro sin potencia en su auto para buscar el triunfo, sólo hubo algunos picos emotivos en la lucha entre Tuero, Silva y Furlán por el cuarto puesto que finalmente quedó en manos del porteño, que repitió su actuación de Nueve de Julio.
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