Un réquiem para Mazzacane en F-1

Deportes

Alain Prost guillotinó a Gastón Mazzacane, un concepto tan duro como anunciado. El profesor no tuvo paciencia con el alumno y Luciano Burti (Brasil) será desde Mont-meló el team-mate de Jean Alesi. La ilusión del platense duró 21 grandes premios en la máxima categoría. Los pilotos de F-1 son 30 y si llegar es duro, mucho más cuesta mantenerse.

Gastón dejó Imola «viendo» la guillotina. El pragmatismo del «circus» lo llevó a realizar pruebas en Silverstone, donde giró por última vez el martes. Los mentideros que escuchan sin oír-daban a Ricardo Zonta, Alexander Wurz y Mark Gené, trabajando como testers en Jordan, McLaren y Williams, respectivamente, como posibles sucesores. Además se sentaron en el Prost, Sthepane Serrazin (potable, pero sin dinero) y Johnatan Cochet asumido como tester del team. Quimérico lo de los tres primeros, pues trasplantarlos significa «llevar inteligencia a otro team», algo que se guarda celosamente en la F-1.

¿Cómo cambió el parecer de Prost en cuatro grandes premios? Uno guarda declaraciones del profesor: «Gastón es muy profesional y nos entrega progresos cada vez que sube al auto...» O, también: «las voces de su alejamiento vienen de la apasionada prensa de su país...»

Si el mundo nada en hipocresías, imagine donde el dinero cuenta con tanta urgencia. Podremos escuchar que lo bajó algún sponsor...

A la F-1 se llega por talento (Miki Raikkonen hoy, o Gilles Villeneuve en 1977) o por dine-ro (Pedro Diniz, actual socio de Prost) por citar algún caso.
 
Mazzacane no tiene talento natural y no es veloz; nunca lo fue en el derrotero que le llevó a este punto. Minardi sentenció cuando dejó su escuadra: «Veremos dónde llega en esta aventura».

Anécdota

No falló en este mercado cruel. Los entendidos sentenciaban, «no puede ser tanto más lento respecto a su compañero», comparando con el decadente Alesi, o más lento clasificando que el novel Fernando Alonso, pichón a bordo del pobre Minardi. Lo real, Prost tiene serios problemas económicos. Este lunes llegó a la quijoteada de ofrecerse como piloto Ferrari a condición que los de Maranello reduzcan el pago de motores. Son 32 millones de dó-lares por año que «bajarían» a la mitad tomando la butaca de Barrichello. Una barrabasada, un manotazo imposible...

Lo curioso es que Luciano Burti, el sucesor, acaba de ser bochado por Jaguar, descontentos Bobby Rahal y Niki Lauda con su rendimiento. Burti debutó en Austria 2000 (era tester) tomó titularidad este año llegando 8° en Australia, 10° en Malasia, abandonó en Brasil y fue 11° en Imola. Su «talento» es un papi metalúrgico en San Pablo. En su lugar irá Pedro De la Rosa, otro que rechazó a Prost, el que espera alivio económico con esta anunciada movida...

Una anécdota para cerrar. En 1980 arrancaba Popy Larrauri en la F-3, más piloto que el pobre Forti que conducía. Pedí opinión al chueco Fangio, para escuchar. «El pibe tiene pasta, pero crecer en este ambiente cuando un país se achica es muy difícil...». Opinión de pontífice.

El próximo 17 de mayo se cumplen 20 años de la última victoria de un argentino en F-1 (Reutemann, con Williams, en Zolder). El país sigue en achique y sus hijos sufriendo.

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