2 de mayo 2001 - 00:00

Una huelga llena de incógnitas

Una huelga llena de incógnitas
La asamblea de Futbolistas Argentinos Agremiados -finalmente-dispuso el lunes por la noche el noveno cese de actividades en la historia del fútbol argentino con un paro por tiempo indeterminado. Si bien en principio la huelga no alcanza a los equipos que juegan la Copa Libertadores, el gremio determinó que podrán jugar hasta el primer partido de los octavos de final. Sin embargo, quedó establecido el día 16 de mayo (cuando se jugarían las revanchas de esa fase) como fecha límite si los clubes no ofrecen una solución concreta al conflicto.

La situación se agravó cuando el secretario general de FAA, Sergio Marchi, amenazó con extender el paro a la Libertadores, en caso de que no se satisfagan los reclamos de los afiliados al gremio.

Inmediatamente, el secretario de la Confederación Sudamericana, Eduardo De Luca, fue claro: «El club que no se presente en un partido quedará eliminado automáticamente de la competencia e inhabilitado por tres años para seguir participando de ella».
Con la medida adoptada, el fútbol parece haber ingresado en un callejón sin salida, como consecuencia de la imposibilidad temporaria de concretar una conciliación obligatoria porque el Ministerio de Trabajo hizo saber que no hay «responsabilidades compartidas» entre las partes en conflicto, ya que la razón es de los jugadores que quieren cobrar lo que les adeudan y los clubes no tienen cómo saldarla.

Ante esta situación, la ministra de Trabajo, Patricia Bullrich, anunció que hoy por la tarde llamará a dialogar a los futbolistas profesionales y a los dirigentes de los clubes para evitar el anunciado paro de actividades. La ministra hizo hincapié en que para dictar conciliación obligatoria «todavía tenemos unos días hasta el próximo partido del torneo Clausura, por lo que en ese lapso llamaremos a las partes a dialogar».

Al enterarse el gremio sobre la posibilidad de una conciliación obligatoria, el abogado de FAA, Juan Confalonieri, advirtió que los jugadores podrían desoír esa eventual medida dictada por el Ministerio de Trabajo.

«Si esto no se destraba, dejaremos de prestar servicios en el torneo y en los entrenamientos. El problema en el gremio no es nuevo, y la AFA tenía conocimiento de él y en algún momento iba a colapsar.

Bullrich ya mantuvo reuniones preliminares con el secretario de FAA, Sergio Marchi, y con el titular de la AFA, Julio Grondona, así como con el titular de la Comisión de Deportes, Daniel Scioli, y el presidente de Boca, con licencia, Mauricio Macri.

Scioli elevó un proyecto de ley de inversiones de capitales privados en el fútbol y, además, solicitó la intervención del Estado para que gestione préstamos para los clubes. Una vez que las instituciones logren estabilizar sus balances, si volvieran a endeudarse, deberían perder la categoría, como sucede en España.

La huelga decretada se aprobó por unanimidad en reclamo del pago de una deuda cercana a los 100 millones de pesos que mantiene la mayoría de los clubes con los planteles profesionales y tras ser rechazada una propuesta de la AFA de cancelar 15 millones de pesos con avales de la empresa Repsol-YPF, flamante auspiciante de la entidad madre del fútbol argentino.

El problema está sobre la mesa y, en las próximas horas, se sucederá una innumerable serie de conversaciones entre distintas partes involucradas en el asunto para arribar a una solución, que por ahora será parcial. Si es definitiva, mucho mejor.

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