12 de octubre 2022 - 00:00

Desespera a Francia ola de huelgas y bloqueos a estaciones de servicio

El Gobierno de Macron amenazó con movilizar personal para quebrar el paro y con requisar combustibles en las refinerías. La inflación y las ganancias récord de las petroleras estimulan los reclamos salariales.

PROTESTA. El aumento de la inflación y las ganancias de las empresas de energía alimentan un paro que paraliza las actividades en toda Francia.
PROTESTA. El aumento de la inflación y las ganancias de las empresas de energía alimentan un paro que paraliza las actividades en toda Francia.

Montreuil - En los suburbios de París, muy golpeados por la escasez de combustible que afecta a Francia, los automovilistas se armaban ayer de paciencia ante las abarrotadas estaciones de servicio, haciendo cola por varias horas con la esperanza de llegar a cargar.

Ante las críticas, el Gobierno de Emmanuel Macron amenazó ayer con “intervenir”las refinerías para levantar la huelga que provoca las carencias.

A las 7 de la mañana, una cola de vehículos se extendía por cientos de metros ante una estación de servicio de Montreuil, al este de París, que carecía de combustibles desde el lunes a la noche.

Testimonios

“El empleado nos dijo que quizás les llegaría suministro a las 8, pero no supo decirnos de qué tipo de combustible”aseguró resignado David, envuelto en una pesada campera de plumas.

“Encontré una solución toda la semana, pero ya no es posible”, lamentó el mecánico que toma ahora el transporte público para ir a trabajar, pero necesita su vehículo para hacer compras.

La fila la encabezaba Mohand, quien aseguró “no tener opción”. Este empleado de una empresa de seguridad, que llegó a las 5 –una hora antes de la apertura de la estación de servicio– recorre 100 kilómetros por día para ir a trabajar. “No pude ir. Tuve que pedir licencia por enfermedad”, explicó.

Tras guardar turno durante dos horas ante un surtidor del oeste de París, tuvo que volver a su casa con las manos vacías después que el depósito quedara vacío.

“Ya fui a dos estaciones de servicio y me dijeron: ‘Está vacío’. Voy a volver a casa, ya no sé qué hacer”, dijo, desesperado, Jefferson Saint-Louis, mientras daba golpecitos nerviosos al volante de su taxi.

El Gobierno del liberal Emmanuel Macron amenazó ayer con “intervenir”para levantar la huelga. “O la negociación (entre empresas y sindicatos) se inicia, tiene éxito y los depósitos de combustible se reabren rápidamente, o utilizaremos los otros medios disponibles, incluidas las requisas”, advirtió el ministro de Economía, Bruno Le Maire. La primera ministra, Elisabeth Borne, amenazó ayer con la movilización de personal para el desbloqueo de depósitos Esso-Exxonmobil. Los sindicatos que representan a la mayoría de los trabajadores de la empresa llegaron a un acuerdo salarial el lunes, pero no así los representantes de las refinerías.

En referencia a otro grupo petrolero afectado por la huelga, TotalEnergies, la jefa del ejecutivo instó a la dirección y a los sindicatos a entablar una negociación salarial.

En la vecina localidad de Vincennes, una estación de Esso era ayer a la mañana una de las únicas de la zona en contar aún con combustible. “Es el grial”, dijo un aliviado Samuel Kritchmar, mientras llenaba el tanque de su moto tras casi tres horas de espera. Este empresario del sector de los jugos en Choisy-Le-Roi, a unos 10 kilómetros de distancia, no pudo ir al trabajo “en los últimos días”.

“Tengo la suerte de ser mi propio jefe. Pero si no me levanto por la mañana, no gano dinero. Si esto continúa así, me veré obligado a cerrar mi empresa”, asegura.

En esta pequeña estación de servicio, su directora Céline Barrouin-Lagorce se transformó ayer a la mañana en agente de tráfico y orientaba los vehículos hacia los surtidores. “Estarán vacíos dentro de dos horas”, predijo.

Tras carecer de combustible el fin de semana, la estación se reabasteció el lunes. “En un día normal, vendo 3.500 litros de combustible. Ayer (por el lunes) fue el doble”, detalló.

Pero, entre las dificultades de abastecimiento y las horas extras de sus empleados, la semana no será tan rentable como lo es habitualmente. En esta estación, el próximo paso del camión cisterna se espera en los próximos días. “Miércoles o jueves... si todo va bien”, espera Barrouin-Lagorce.

Agencia AFP

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