2K, destrozados por la realidad

Economía

Seguramente muchos pondrán hoy en su primera página títulos como "jueves negro", "sangre en las calles", etc. Seguramente esos muchos se equivocarán o cuando menos estarán exagerando las cosas. Es cierto que el Dow perdió 3,03% retrocediendo al punto más bajo desde setiembre de 2006, por lo que este junio (con un derrumbe de 9,4%) apunta a ser el peor para lo bursátil desde 1930. También es cierto que la fortaleza que apenas una semana atrás algunos les asignaban a los 2K (de los 12.000 puntos), con el Dow en 11.453,42 puntos, no era más que una ilusión. Pero hablar de crash cuando hoy se define el mes es por lo menos una imprudencia (tal vez lo sea, tal vez no).

Podríamos mencionar al Citigroup (pero ya hemos citado incontables veces los problemas que reconoce y no reconoce el banco), a General Motors (¿para volver a decir que su problema de fondo es fabricar algo que el mundo no quiere?), a Apple y a RIM (envueltos en una lucha salvaje que no los beneficia a ellos ni a sus clientes, obligados a comprar tecnología muy bonita, pero casi obsoleta), a los u$s 400.000 millones de pérdidas que se supone el sector financiero aún no ha sacado a la luz, a Merrill Lynch (tal vez una de las menos " culpables" dentro de su sector), a las amenazas libias, que ahora sí merecería integrar el "eje del mal" por haber "disparado" la suba del petróleo a u$s 139,64 por barril (tocó u$s 149,39), a la mejora de los treasuries (cada día que pasa se le tiene menos fe a la Reserva Federal y a las chances de que incremente el costo del dinero) o al desplome del dólar, que tocó el mínimo de las últimas dos semanas frente a las principales monedas. Podríamos hablar de muchas cosas, pero el fondo de la cuestión es otro: la crisis sigue. Poco importa que se hayan reconstruido algunas relaciones económicas; lo más importante, que es la confianza de los inversores, es notable por su ausencia. Es así que poco importa lo sucedido ayer (el -2,5 por ciento del Russell 2000 sugiere que no hubo pánico), porque es apenas un arbusto en llamas y lo que se incendia es el bosque.

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