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24 de julio 2007 - 00:00

A $ 5, estrenos en el propio living

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Centros que cierran o se reconvierten; poca actividad durante la semana; casi ningún proyecto nuevo; cadenas que se van del país, aun años después de pasado lo peor de la crisis. Tras una fuerte expansión durante la década del 90, el negocio de la exhibición cinematográfica parece en retirada, al menos en la Argentina. Su enemigo parece ser el DVD, en especial los truchos: por $ 5 permiten ver en el hogar filmes que aún no se estrenaron en las salas. Este panorama podría agravarse cuando la TV satelital comience a ofrecer «video on demand», o sea, películas que arrancan cuando el televidente quiere, y con un menú mucho más variado que el que se ofrece hoy. Quienes no acuerdan con este panorama dicen: «Uno come en la casa todos los días, pero una vez por semana sale a comer afuera... Con el cine pasará lo mismo...».

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Lo que hermana a estas dos clases de esparcimiento es que han pasado a ser prohibitivos para grandes sectores de la sociedad: antes el cine era «popular»; hoy el valor de los tickets ronda los $ 16 los días más caros (es cierto: hay descuentos en determinados horarios, para estudiantes, para jubilados). A esto hay que sumarle los « obligatorios» $ 5 de un vaso de gaseosa más los $ 6 de un balde de pochoclo.

Uno de los que creen en el futuro del cine es Alfredo Irigoin, cuyo fondo Linzor le compró la cadena Hoyt's General Cinemas a la australiana Hoyt's y la estadounidense AMC Entertainment. El empresario admitió que «el negocio en la Argentina no anduvo bien en los últimos años, y la cantidad de espectadores está decreciendo desde hace tres años. Pero conocemos esto, y con algunas películas que sean de éxito masivo se recuperará».

A pesar de que los resultados negativos estén a la vista, los distribuidores ven un panorama positivo: «El cine es un gran negocio. Ni siquiera la crisis económica que vivió nuestro país a partir de 2001 afectó la rentabilidad del rubro. Hay proyectos de expansión de las grandes cadenas pero hay pocos lugares físicos que tengan las condiciones necesarias para construir nuevos complejos de cines», dijo a este diario Francisco Crespi, programador de Warner Bros. En un caso de «huida hacia adelante», Show Case Cinemas compró mediante el mecanismo del «cram down» los Showcenters Norte y Haedo que había construido Nicolás Maccarone con créditos del Banco Provincia. El de la zona oeste está casi como cuando lo dejó Maccarone; el del Norte pasará a llamarse Nor Center y se convertirá (desde octubre) en un mall de decoración y aire libre. Allí funcionan 16 salas y un Imax tridimensional (el único del país), que requirió una inversión superior a los u$s 2 millones y de la que nadie se anima a arriesgar cómo y cuándo se recuperará.

Marcela Pagano

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