31 de diciembre 2002 - 00:00

Acuerdan no subir más combustibles durante tres meses

Esta semana Repsol YPF y Petrobrás aumentarán 4% las naftas y 6% el gasoil, como lo hicieron Esso y Shell. Después, por tres meses, no habrá más subas de combustible, salvo que el petróleo se dispare por encima de los u$s 35 por barril o el dólar cotice a más de $ 3,65. El acuerdo se cerró ayer sobre la base de un precio de referencia del petróleo de u$s 28,50 por barril. El anuncio de la OPEP de que en dos semanas aumentará la producción para compensar el retiro del mercado de Venezuela hizo bajar el crudo 4% en el mundo y simplificó este acuerdo de las petroleras con el gobierno. Las que pagarán el costo del convenio serán las provincias petroleras, que cobrarán las regalías sobre la base de un petróleo de u$s 28,50 en lugar de los más de u$s 30 que cotiza el barril en el mundo. La suba de los combustibles implicará que el gasoil cueste en las estaciones de servicio alrededor de $ 1,3 por litro y la nafta de más alto octanaje se acerque a $ 1,95. El aumento impactará en los fletes, los pasajes de mediana y larga distancia, en el costo de los pasajes aéreos, etcétera. Además, agrega preocupación porque se da en medio de una suba de precios en bienes y servicios y la suba de los combustibles tiene un impacto importante en la inflación.

Esta semana Repsol YPF y Petrobrás aumentarán los combustibles, en la misma proporción que ya lo hicieran Esso y Shell. El gobierno dio su acuerdo para estas subas, que harán 4% más caras las naftas y 6% el gasoil. Si todo sale como se espera y no hay sorpresas con el dólar en la Argentina y el petróleo en el mundo, estos precios no se tocarán por tres meses.

Ayer hubo dos reuniones. A la mañana en Diagonal Norte, sede de Repsol YPF, estuvieron todos los representantes de las petroleras. Gente de Esso, Shell, Petrobrás, Pan American Energy y Techpetrol acordó que las productoras venderán el petróleo en el mercado interno a u$s 28,5 el barril. Este nivel significa convalidar los aumentos de precios a los combustibles que aplicaron desde el jueves Esso y desde el domingo, Shell.

El compromiso fue que si el petróleo llegara a bajar a menos de u$s 28,5 se seguiría aplicando este precio, para compensar la diferencia actual, ya que el crudo de referencia (el WTI) está a u$s 31,40.

Por supuesto, el acuerdo entre los privados fue sencillo una vez que conocieron que la OPEP anunció que a mediados de enero va a aumentar la producción de petróleo en medio millón de barriles diarios, para bajar el crudo a u$s 28 por barril como mínimo.

No obstante, los privados pusieron en el convenio cláusulas gatillo por si el precio del crudo se dispara o baja fuertemente. Por caso, si el promedio de los crudos de la canasta de la OPEP sube por encima de u$s 35, se revisa el acuerdo, de la misma manera que si se ubica por debajo de u$s 22. También estas cláusulas hablan de un acuerdo hecho en base a un dólar que no puede superar los $ 3,65.

•Impacto

Por la tarde, las petroleras se reunieron en Economía con el secretario de Energía, Enrique Devoto, para que «bendiga» el acuerdo y quedaron que lo revisarán mensualmente. El paraguas protector no fue casual: las empresas quieren evitar los reclamos de las provincias cuando les paguen las regalías y vean que se hace en base a una cotización del crudo que está por debajo del precio internacional. Los gobernadores, entonces, al resignar regalías, pagan parte del costo y evitan que se traslade la suba internacional a pleno a los surtidores.

La suba de los combustibles implicará que el gasoil cueste alrededor de $ 1,3 por litro y la nafta de más alto octanaje se acerque a $ 1,95.

El aumento impactará en los fletes, los pasajes de mediana y larga distancia, en el costo de los pasajes aéreos, etcétera. Complica al gobierno porque trae inflación, en momentos en que el acuerdo con el FMI está muy cerca y un aumento de las tarifas también.

El jueves el jefe de Gabinete, Alfredo Atanasof, junto al secretario de Energía, Enrique Devoto, se reunirán nuevamente con los representantes de las petroleras para oficializar el convenio.

El anterior acuerdo con el gobierno para no subir los combustibles se quebró apenas el crudo pasó los u$s 30 por barril.

«Tenemos que ver de qué manera el Estado puede contribuir y ver, si hay aumentos, que éstos no sean exagerados», dijo ayer a la mañana un contemporizador Eduardo Duhalde.

En conferencia de prensa en su residencia oficial, el Presidente reveló que sus funcionarios mantienen conversaciones desde hace varios días con las empresas petroleras «buscando un equilibrio, que no haya picos con subas y bajas».

El ministro de Producción, Aníbal Fernández, en la misma línea, explicó que el Estado argentino no puede intervenir para evitar estos aumentos, porque los precios en el mercado de combustibles están desregulados desde 1994, pero confirmó que sí intentará moderarlos en conversaciones ya iniciadas con las empresas del sector.

•Consecuencias

La suba del petróleo en el mundo arrastró el precio de los combustibles no sólo en la Argentina, sino también en Brasil, Chile y Panamá, mientras Perú y Colombia están prestos a seguir el mismo camino.

La mayor alza se registró en Brasil, donde la estatal Petrobrás incrementó el domingo los precios de las naftas, el diesel y el gas doméstico en 10% promedio.

El viernes aumentaron los precios de todos los derivados del petróleo en Panamá en niveles cercanos a 7%.

En Chile, los precios del combustible se incrementaron entre 3,4% y 8,2% a partir ayer. El valor del gasoil aumentó 8,2% y las naftas, 3,4%.

El gobierno colombiano tiene previsto incrementar en enero los precios de los combustibles, pero ha calificado la medida de rutinaria pues ya anunció la eliminación de los subsidios y el cobro de sobretasas contempladas en la reforma tributaria.

En Perú, el ministro de Energía y Minas, Jaime Quijandría, dijo ayer que junto al Ministerio de Economía y Finanzas revisa la posibilidad de aumentar el precio de los combustibles.

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