Todo sucedió como estaba previsto. En un rally inusual el Senado y la Cámara de Diputados ratificaron ayer, por votación, el acuerdo de renegociación entre Aeropuertos Argentina 2000 y el Estado, tal como había exigido Eduardo Eurnekian y pocas horas antes que venciera el plazo. Consiguió así lo que no había sucedido en el Congreso con casi ninguno de los acuerdos con las privatizadas: que la renegociación se votara y no quedara aprobada por sanción ficta por el transcurso de 60 días que fijó la prórroga de la Ley de Emergencia Pública. Sólo para los casos de EDELAP y Transener, los legisladores se habían dignado sesionar apurando los tiempos.
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Pero para Eurnekian la situación era diferente. El acuerdo con AA 2000 no involucra sólo incremento tarifario como otros casos o ajustes en las condiciones de concesión. En este caso existe una transferencia accionaria de la operadora de los aeropuertos al Estado -20%- en compensación por deudas que mantiene por canones impagos.
Esa situación, y las disputasque mantiene AA 2000 con la IATA -International Air Transport Asociation- y algunas líneas aéreas obligaron a reforzar en el Congreso la ratificación de ese acuerdo. Se temía que cualquier involucrado pudiera en el futuro cuestionar la renegociación por inconstitucional en el caso que hubiera quedado aprobada de hecho.
Duda
El problema es que la Constitución nacional prohíbe la «sanción ficta» de las leyes y es contradictoria la opinión de los constitucionalistas sobre si esa norma alcanza o no al procedimiento de ratificación de facto de los acuerdos en el Congreso. Sólo esa duda podría garantizar meses de transitar pasillos por la Justicia ante un pedido de inconstitucionalidad.
Comenzó el Senado aprobándolo por 37 votos a favor, 14 en contra y dos abstenciones; pocos minutos después de las 21 ya lo votaba Diputados por 129 votos a favor, 66 en contra y 8 abstenciones. En ese listado en la Cámara baja hubo curiosidades que no fueron perdonadas por el kirchnerismo, como el voto negativo de Rafael Bielsa.
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