Washington (Reuters) --Estadísticas comerciales de la Unión Europea, Japón, Estados Unidos y otros países demuestran que China minimizó su superávit comercial en casi u$s 233.000 millones en 2004, según un estudio del sector privado difundido ayer. El informe suministra munición a los sectores de acero, textiles y otros grupos industriales estadounidenses que buscan convencer al gobierno del presidente George W. Bush y al Congreso de que adopten medidas más duras para tratar de obligar a China a revaluar su moneda, el yuan, hasta 40 por ciento.
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El Departamento de Comercio de Estados Unidos difundió ayer sus propios datos, que mostraron que el déficit comercial de Estados Unidos con China alcanzó una cifra récord de u$s 22.400 millones en agosto.
La brecha para los primeros ocho meses del año totalizó casi u$s 153.000 millones, no lejos del récord de u$s 162.000 millones impuesto en todo 2004. Pat MaGrath, director de Georgetown Economics Services, dijo que su firma analizó datos comerciales de 40 países que representan más de 90% del comercio de China.
• Discrepancia
El análisis reveló una gran discrepancia entre lo que dicen los países que importan de China y lo que China dice que les exportó, dijo MaGrath en una conferencia de prensa organizada por la coalición china Currency, que incluye varios grupos laborales e industriales. Los datos comerciales de 40 países sugieren que el superávit comercial real de China fue de u$s 278.600 millones en 2004 en lugar de los u$s 45.800 millones reportados por Pekín, dijo MaGrath.
La coalición espera que el informe de la firma privada de investigaciones ayude a persuadir al Departamento del Tesoro de Estados Unidos de que haga un cambio importante en la política e identifique formalmente a China como país manipulador cambiario en un informe semestral que se difundirá en las próximas semanas.
También buscan que el Fondo Monetario Internacional intensifique su presión para que Pekín revalúe el yuan. «El crecimiento del superávit comercial de China y la creciente irrelevancia de sus datos oficiales son algo evidente. Sin embargo, el FMI, en el que se confía para que haga cumplir las reglas monetarias, basa sus análisis en estos datos no realistas», dijo MaGrath.
Pekín cedió a las presiones de Estados Unidos y elevó el valor de su moneda en 2,1% en julio. No obstante, muchos grupos industriales y legisladores de Estados Unidos se sienten frustrados por el hecho de que el valor del yuan permanece esencialmente sin cambios desde entonces.
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