Adverso: no levantaron embargo en Nueva York
Se cerró ayer la audiencia pública en la Cámara de Apelaciones de Nueva York sin que los jueces dieran un fallo definitivo. De modo que las reservas internacionales -u$s 105 millones-depositadas en ese distrito seguirán indisponibles para el Estado argentino y el Banco Central. Esto conspira contra la necesidad del equipo económico de sortear definitivamente este escollo en el camino de regreso a los mercados de capitales mundiales. Al continuar el embargo -la decisión demoraría 60 días más-, los fondos buitre mantienen la esperanza de lograr una sentencia a su favor. Pero se confirmó un elemento clave: el apoyo del Tesoro de EE.UU. al país en esta causa. El dinero congelado son reservas del Banco Central argentino y, por lo tanto, inembargables por legislación internacional.
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Henry Paulson
Entre los funcionarios argentinos que ayer participaron de la audiencia se hizo presente el representante financiero del gobierno en Washington, Federico Molina.
Como adelantó previamente este diario, la Reserva Federal de Nueva York se habría manifestado a favor de la postura del gobierno argentino. También lo hizo ayer el secretario del Tesoro norteamericano, Henry Paulson. En estos dos casos, bajo la figura de «amicus curae», es decir, brindando información útil para el caso.
Los representantes de la Fed de Nueva York están interesados en que el caso prospere favorablemente a la Argentina, porque, de lo contrario, su reputación como depositario de reservas internacionales, en términos de seguridad jurídica dado que son embargables, puede sufrir un serio daño.
Precisamente, los abogados designados por el Banco Central, a cargo de Martín Redrado, basaron la defensa de la posición argentina en que las reservas internacionales depositadas en la Fed pertenecen al ente monetario y no al Estado.
Cabe recordar que el embargo dispuesto a fines de diciembre pasado se gestó luego de que el gobierno de Néstor Kirchner cancelara de la deuda que mantenía con el Fondo Monetario Internacional por más de u$s 9.800 millones. El pago que se hizo efectivo con parte de las reservas internacionales en manos del Banco Central dio lugar a solicitar el embargo sobre estos activos argentinos depositados en el exterior. Debe señalarse que el embargo se dictó por parte de una jueza que reemplazó a fines del año pasado al juez Thomas Griesa, que ostenta todas las causas judiciales vinculadas al default argentino. Cuando el juez se reintegró a sus funciones, dictaminó a favor de la Argentina, lo que detonó la solicitud de apelación por parte del fondo NML Capital de la familia Elliot y Dart Associates del multimillonario Kenneth Dart. «Ahora habrá que esperar uno o dos meses más», señalaron ayer fuentes del equipo económico.


