3 de abril 2008 - 00:00

Aerolíneas suma dos aviones, pero no tiene ahora quién los pilotee

Ricardo Jaime
Ricardo Jaime
Aerolíneas Argentinas trajo dos aviones de última generación para su flota, pero no los puede poner a volar porque los pilotos agrupados en APLA se niegan a tripularlos. Esto sucede cuando la aérea espera poder retomar las conversaciones con el gobierno para lograr reajustes tarifarios, un « precio máximo» para la aeronafta (JP 1) y mayores compensaciones para volar a destinos no rentables.

En lo que va del año, Aerolíneas incorporó a su flota dos Airbus A-320 200, aeronaves de mediano rango con capacidadpara hasta 180 pasajeros. Sin embargo, en ambos casos debieron apelar a tripulaciones españolas (de su « hermana» Air Comet, que igual que a Aerolíneas la controla el Grupo Marsans) porque los pilotos argentinos renunciaron en masa a fungir como instructores, con lo que dejaron a la aérea sin pilotos habilitados para volar ese modelo, que es nuevo en la flota de Aerolíneas. Por la misma razón, todavía no tienen quién los comande y permanecen «en mantenimiento» en los hangares de la aerolínea en Ezeiza.

¿Qué motiva la medida de APLA? Un clásico: el « retorno» de seis aviones MD, propiedad de Aerolíneas Argentinas, que hoy operan para Austral -también de Marsans-.

Desde siempre, los pilotos de APLA (Aerolíneas) y UALA (Austral) mantienen un enfrentamiento que de político ya se convirtió en personal; por eso, la única explicación del pedido de APLA es afectar la operatividad de Austral. Por ahora, el Grupo Marsans viene negándose a la transferencia, y anuncian la llegada de otros dos MD, que se sumarán a la actual dotación de 22 aviones.

En tanto, la empresa sigue dando señales claras de que quiere quedarse en el país, a pesar de todas las tropelías que viene padeciendo tanto desde el frente sindical como desde el gobierno. Se supone que la semana próxima volverán a sonar los teléfonos en los despachos del controvertido secretario de Transporte, Ricardo Jaime, y de los dueños de Marsans, Gonzalo Pascual y Gerardo Díaz Ferrán.

Es que ante la posibilidad concreta -adelantada por este diario-de que la aérea se quedara sin fondos para seguir operando,el gobierno aceptó negociar una suba de hasta 40% en las bandas tarifarias, y fijar en u$s 0,55 el precio máximo del JP 1 para las aerolíneas (el Estado se haría cargo de la diferencia entre ese valor y el precio internacional). Cabe recordar que YPF tiene 90% de ese mercado. También se hablará de incrementar los montos que otorga el gobierno a las compañías cuando vuelan a destinos no rentables.

Las charlas -que la presidente Cristina de Kirchner le encargó a Jaime-estaban encaminadas (siempre dentro de los particulares tiempos que se toma ese funcionario para temas que él no considera prioritarios o en los que no tiene un interés personal) hasta que llegó el paro del campo y con él la suspensión de casi cualquier otra acción de este gobierno. Ahora se espera que la negociación se retome,siempre dentro de los tiemposdel cordobés Jaime.

Sobre esa mesa los ejecutivos de Aerolíneas pondrán los catorce aviones que trajeron en los últimos 15 meses (no hubo bajas en la flota en el mismo período) y hasta las máquinas y escáneres que incorporaron a su controlada Aerohandling, que se encarga del servicio de rampa. Y le recordarán a Jaime sus promesas de traer muchos más aviones, incluyendo el megajumbo Airbus A-380. ¿Será suficiente?

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