La negociación entre Aerolíneas Argentinas y los gremios APTA (mecánicos) y APLA (pilotos) se reanudará mañana al mediodía. Tal como adelantaraeste diario, y contrariamente a la intención del gremio de los comandantes, no hubo reunión ayer para seguir conversando por salarios y condiciones laborales. Y si bien nadie lo confiesa, el «no» de la empresa a los pilotos se debió a que éstos habían rechazado una invitación para conversar el sábado por la mañana.
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Llamativamente, la situación entre la empresa y APTA -el gremio que más se enfrentó a los actuales accionistas de Aerolíneas desde que se hicieron cargo de la aérea- está mucho mejor que con APLA. Según fuentes del mercado, el sindicato que encabeza el subsecretario de Transporte Aerocomercial, Ricardo Cirielli (en uso de licencia gremial), obtendrá casi todas las reivindicaciones que planteó: recomposición salarial, reincorporación de varios despedidos, mejoras en las condiciones de trabajo. En sentido inverso, la situación con los pilotos atraviesa una etapa de máxima tensión; los directivos de APLA, además de reclamar un incremento de 45% siguen lanzado diversas acusaciones contra los accionistas, que en la empresa han calificado de «tener clara intencionalidad política, no reivindicativa».
Así las cosas, mañana al mediodía los representantes gremiales retornarán a la sede de Aerolíneas Argentinas en la calle Bouchard para retomar una negociación que se congeló el 2 de diciembre, cuando el gobierno debió intervenir para resolver una huelga que había dejado casi sin vuelos a todo el país durante 10 días. En esa fecha se dictó una medida de «paz social» por 90 días, que vence el jueves próximo. No está claro aún cuál de los dos gremios irá primero al despacho de Gerardo Díaz Ferrán, el negociador designado por el Grupo Marsans -controlante de Aerolíneas- para vérselas con los sindicalistas.
Obviamente, para llevar a feliz término la negociación será fundamental el anuncio que haría esta semana (o la próxima a más tardar) el secretario de Transporte, Ricardo Jaime, respecto del incremento de las tarifas de cabotaje entre 15% y 20%. Si bien la comunicación se hará en marzo, los aumentos regirían recién a partir de abril, después de que pase Semana Santa.
Parecería entonces que las relaciones entre el gobierno y la empresa habrían mejorado de manera sustancial, después de un período más que complicado. Según adelantara este diario en su oportunidad, en la negociación de noviembre Aerolíneas habrían logrado del gobierno varias promesas, entre ellas la recomposición tarifaria.
Otra promesa del gobierno había sido la remoción de Cirielli de su cargo en Transporte Aerocomercial, lo que no sucedió ni parece que vaya a suceder. Además, Aerolíneas Argentinas ya no está pidiendo la salida del funcionario que hasta tiene un fallo judicial adverso en una demanda por calumnias presentada por Antonio Mata, CEO de la aérea. Hasta en esa área parece haber llegado la calma.
De todos modos, resta cerrar el conflicto gremial sin que se desaten huelgas salvajes como la de noviembre del año pasado. No es poco, desde ya.
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