1 de marzo 2001 - 00:00

Aftosa: productores buscan bajar perfil


El mantenimiento del status sanitario de libre de aftosa sin vacunación y la continuidad de los envíos de carne al exterior son las principales preocupaciones de dirigentes y autoridades en relación con el resurgimiento de la fiebre aftosa en la Argentina.

Mientras se trataba de establecer la cantidad de animales afectados, seguía el cruce de acusaciones y responsabilidades, aunque muchos coinciden en un punto: mantener la cautela.

«Hay que ser cuidadosos respecto de los focos, no se pueden tirar cifras porque sí, de lo contrario perderíamos importantes mercados internacionales», comentaba ayer un productor a este diario.

Perjuicios

«Un eventual cierre del NAFTA a las carnes argentinas provocaría una caída de 30% en las exportaciones y determinaría una sensible caída en los precios de la hacienda en pie», aseguraba el presidente de la Cámara de Frigoríficos de la provincia de Buenos Aires, Mario Ravetino. En este sentido, el empresario añadió que «se debe ser absolutamente prudente en la información y opiniones que se realizan sobre el tema» y advirtió sobre «las consecuencias que podrían acarrear los errores de expresión».

Sin embargo, ayer los ganaderos «pedían a gritos» vacunas para prevenir que sus animales contraigan la enfermedad, ante la detección de algunos focos, según indicó el titular de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), Dardo Chiesa. «Los productores reclaman vacunas porque tienen el virus cerca y éstas no aparecen. La presencia de aftosa en varias zonas del país ocasiona importantes daños para los productores», enfatizó el pampeano.

El dirigente criticó al secretario de Agricultura, Antonio Berhongaray, debido a que no aplica «una política agropecuaria con objetivos claros» y porque «sigue negando sistemáticamente la presencia de la enfermedad».

Por su parte, el presidente de la Sociedad Rural de San Luis,
Julio Luco, denunció la existencia de focos de aftosa en esta provincia, puntualmente en los departamentos Gobernador Dupuy y Pedernera, y responsabilizó al gobierno provincial por esta situación, a la que calificó de «muy grave». El ruralista enfatizó que se trata de una «noticia muy triste que generó mucha bronca entre los productores, ya que habíamos advertido al gobierno de San Luis sobre este peligro y la necesidad de volver a implementar las barreras sanitarias, pero no se hizo nada».

Si bien Coninagro también pidió prudencia antes de realizar denuncias, criticó fuertemente a la gestión del SENASA por haber suspendido en 1999 el plan de vacunación.

La entidad que preside
Mario Reiteri señaló que «siempre consideró apresurada la finalización del plan de vacunación contra la aftosa» -a cargo de Luis Barcos-y planteó «sus posibles y nefastas consecuencias», así como «la necesidad de tomar medidas de prevención». Además indicó que «será el propio gobierno -con el seguimiento estricto de las entidadesquien deberá llevar a cabo una política coordinada entre el control de lo sanitario y la posibilidad de mantener los mercados internacionales mediante acciones diplomáticas efectivas».

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