El FMI debería devolverle a Venezuela u$s 250 millones si el país finalmente decide abandonar el organismo multilateral. Así lo aseguró ayer el ministro de Finanzas, Rodrigo Cabezas, quien, al mismo tiempo, descartó la posibilidad de que una decisión de estas características pueda generar la cesación de pagos sobre los bonos emitidos por el país (alrededor de 21.000 millones de dólares).
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Aunque no lo aclaró, se supone que el dinero que el Fondo debería devolverle a Venezuela es parte de la cuota que el país paga regularmente al organismo para ser parte de éste (es decir, el pago de la «membrecía»), tal como efectúan las restantes naciones que lo integran. Pero, en caso de un retiro, esos fondos tendrían que ser devueltos. «La República Bolivariana de Venezuela garantiza el pago de todas sus deudas, tanto externas como internas (...), todos los pasivos, todas las emisiones de corto, mediano y largo plazo, respetando el cronograma del capital y los intereses», aseguró en una conferencia telefónica con la agencia «Reuters».
Cabezas garantizó que el país honrará todos sus pasivos locales e internacionales a corto, mediano y largo plazo, días después de que el presidente Hugo Chávez amenazara con retirar a Venezuela de varios organismos multilaterales. Por ahora, sin embargo, no hay decisión oficial tomada, más allá de las declaraciones públicas del primer mandatario.
Varios bancos de inversión publicaron ayer notas afirmando que la salida de Venezuela del FMI podría provocar un «default técnico» en parte de la deuda del país, ya que violaría los términos de algunas de sus emisiones.
Cumplimiento
Caracas viene pagando puntualmente sus obligaciones de deuda interna y externa pese a la dura retórica anticapitalista de Chávez, y recientemente la petrolera estatal PDVSA protagonizó la mayor emisión en la historia de Sudamérica al vender u$s 7.500 millones en eurobonos.
Por su parte, el director gerente del FMI, Rodrigo de Rato, aseguró ayer que Venezuela aún no ha notificado al organismo su intención de retirarse.
El anuncio del gobierno de Chávez generó la caída de la moneda venezolana en el mercado desregulado (ya que hay un estricto control de cambios en el país). El bolívar cedió 2,6% para finalizar en 3.850 unidades por dólar, con lo cual la devaluación en lo que va del año ya llega a 15%. En el mercado oficial, el dólar se transa a 2,150 bolívares, por lo que la brecha con el paralelo llega a casi 80%. También fueron afectados los bonos venezolanos, a pesar del día positivo para los mercados del mundo. Las pérdidas oscilaron entre 0,5% y 0,8%, aumentando el riesgopaís a 226 puntos básicos. Esto significa que la deuda venezolana rinde 2,26% anual más en dólares que los títulos de similar duración de los Estados Unidos.
Claro que la suba del dólar también fue motorizada por la decisión de Chávez de aumentar 20 por ciento el salario y las pensiones mínimas, en forma retroactiva al 1 de enero. Se supone que esto puede alentar una mayor espiral inflacionaria, por lo que una forma de cubrirse para empresas e individuos es la compra de divisas.
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