Ajustes en PAMI y en la ANSeS para cerrar el presupuesto 2002

Economía

"Estoy aquí para ver cómo colaborar a la formulación del programa del año próximo", dijo Tomas Reichmann, jefe de la misión del FMI en la Argentina. Ayer, tras una extensa reunión con el secretario de Hacienda, Jorge Baldrich, se avanzó para que el organismo desembolse los u$s 1.260 millones que Cavallo necesita en diciembre para pagar vencimientos de la deuda.

«Estoy aquí para ver cómo colaborar a la formulación del programa del año próximo», dijo Tomas Reichmann, jefe de la misión del FMI en la Argentina. El funcionario comenzó ayer las conversaciones con el equipo económico tendientes a destrabar un desembolso de u$s 1.260 millones al país por el incumplimiento en la meta del déficit cero.

Reichmann
explicó ayer que «nos estaremos yendo a mediados de la próxima semana», cuando terminen la revisión de las metas fiscales y el presupuesto 2002. El técnico del FMI estuvo ayer reunido durante dos horas con el secretario de Hacienda Jorge Baldrich revisando punto por punto las estimaciones de recaudación y del gasto del año próximo, y están previstas reuniones a partir de hoy con el secretario de Finanzas Daniel Marx, el de Política Económica Guillermo Mondino, y la dupla Maccarone-Blejer, del Banco Central.

Pese a que avanzan las negociaciones y que se descuenta que dentro de dos semanas, se aprobaría el desembolso, hay temas puntuales que demoran las decisión final. Concretamente en Washington hay temor a que se repita el caso ruso, en el que se aprobara por presión política, un desembolso a ese país, que finalmente fue consumido en días. Sólo sirvió para cubrir un agujero fiscal del gobierno de ese país.

Inicialmente la misión del FMI no iba a venir al país, por lo que refleja claramente la visión del staff de ese organismo con la Argentina. Sólo la fuerte presión de algunos gobiernos sirvió para que por lo menos llegue la misión a la Argentina.

• Visto bueno

Ayer fuentes del Palacio de Hacienda hicieron saber que si el FMI da su visto bueno para el presupuesto de 2002, aprobará un waiver (perdón) por el incumplimiento de las metas fiscales de este año, y girará los 1.260 millones de dólares que restan para este año. Cavallo requiere de estos fondos para hacer frente a los 2.700 millones de dólares que vencen hasta fin de año en concepto de pago de intereses y capital, incluidos varios de los títulos que entran en el canje.

Hubo varios puntos en discusión ayer en la reunión con Baldrich: el pago con LECOP será contabilizado como un gasto más, sólo que financiado con un «crédito forzoso». Hay dudas por las estimaciones de la rebaja de intereses que surgirá con el canje de deuda, pero a que
Cavallo descuenta que ascenderá a u$s 1.600 millones. Por último, Reichmann buscó precisiones ayer acerca de cómo se hará para convencer a inversores extranjeros para que ingresen en el canje, o si directamente se planteará un default total como amenaza suficiente.

Para ajustar el gasto en 2002,
Cavallo tiene previsto además reducir fuertemente el gasto primario, por lo que analiza nuevos recortes en el PAMI y la ANSeS, además de diversos planes. También busca con sus proveedores una refinanciación de las deudas a menores tasas luego de que los bancos acepten entregar sus títulos de deuda al canje.

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