20 de junio 2002 - 00:00

Al desinterés por bonos se sumó confusión en bancos

Otra jornada tranquila se vivió ayer en los bancos, ante el cada vez más evidente desinterés del público en los bonos que se le ofrecen a cambio de sus depósitos atrapados en el «corralito».

Fuentes de las principales entidades del mercado financiero admitieron a este diario que «hubo incluso menos gente que el martes, menos llamadas al call center, menos consul-tas...». Sin embargo, a pesar de este fenómeno que supera las previsiones más pesimistas, ni el Estado ni las entidades salieron a «buscar» a los clientes a través de campañas, publicidad, explicaciones o acciones de marketing directo. Y ya hay quien está comenzando a aventurar que los banqueros y algunos funcionarios piensan que el fracaso de la suscripción voluntaria de los bonos desembocará de manera inevitable en un canje compulsivo. Y a esto estarían apostando algunos.

En tanto, el Banco Central distribuyó ayer un «instructivo» entre los bancos, en el que se explican los procedimientos a los que las entidades deberán ajustarse para efectuar el canje.

•Datos básicos

En el formulario se establece que deberán pedir los datos básicos del titular del depósito reprogramado, del canje y el detalle de la opción. En las últimas páginas, sin embargo, está lo más interesante: allí se instruye a las entidades cómo brindar la denominada «Información para la difusión del canje de depósitos por bonos del Gobierno Nacional». Según el instructivo, los bancos deberán aclararle al cliente cuáles son sus opciones (bonos en pesos, bonos en dólares, CEDRO, etc.) y las «posibles aplicaciones» de cada uno de ellos. El esfuerzo, por ahora, es en vano: hay instrucciones pero no interesados, al menos por ahora.

Pero la operatoria no está clara ni siquiera para los bancos; por eso hoy el directorio del Central se reunirá para tratar de echar luz a la puerta que abre el decreto 905/02, respecto de facultar a los bancos a «mejorar» las condiciones del canje para los clientes.

En este sentido, la autoridad monetaria consideraría cuatro cuestiones que surgen a priori como problemas:

•Problemas

• No está claro cómo harán los bancos para extender algún beneficio a los clientes, hasta tanto no sepan cuántos de ellos optaron por el bono.

• Qué sucederá con los clientes que hubieran optado por el bono hasta cierta fecha, y luego el banco decidiera extender algún tipo de beneficio. ¿Los alcanzará ese incentivo? ¿Cómo se instrumentará la necesaria retroactividad, en caso de ser afirmativa la pregunta anterior?

• El decreto también indica que los bancos deberán extender instrumentos que tengan oferta pública (CEDRO). Pero esos certificados recién tendrán oferta pública a partir del día siguiente del cierre del período de canje, por lo que al momento de extenderse no la tendrán.

• Definir el concepto «series», que determina el alcance que tendrían los beneficios adicionales.

Otro tema que trataría el directorio del Central sería la oferta que haría el
Banco Ciudad, que publicó este diario ayer en detalle, y que de algún modo violaría tres normas:

• no respetar el concepto de «series» (grupos de ahorristas en las mismas condiciones, pero que todavía no está definido);

• la imposibilidad de devolver depósitos reprogramados si se tienen tomados redescuentos;

• la prohibición de convertir depósitos reprogramados en di-nero a la vista (caja de ahorro, cuenta corriente).

De aprobarse la movida del Ciudad, se abriría la puerta para que las demás entidades hagan lo propio: compensar los redescuentos que tienen con el Central con créditos otorgados al Estado nacional.

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