El gobierno alemán ratificó ayer que no intervendrá en las negociaciones entre la Argentina y los tenedores de bonos de la deuda local en default. La definición fue del embajador de la República Federal de Alemania, Rolf Schumacher, en un encuentro de ayer al mediodía donde el diplomático opinó que la forma en que el gobierno está llevando adelante estas negociaciones «no afecta las relaciones bilaterales». Schumacher dijo que hay un «interés político» de Berlín para que se estabilice la economía argentina y reconoció que hay «importantes avances» del gobierno en la negociación con los bonistas.
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