Alemania rechazó propuesta de pago de Grecia para la Eurozona
-
Los gurúes de la city renuevan los pronósticos de inflación, dólar y PBI
-
Ahorrar en dólares es posible, aunque ganes poco: la sencilla regla que podría cambiar tu economía
Alexis Tsipras y Angela Merkel mantuvieron un diálogo telefónico por cerca de 50 minutos.
Pese a que una fuente del gobierno griego había reaccionado tras las declaraciones iniciales de Alemania dando a entender que algunos países en la zona euro no quieren una "solución" a la negociaciones, los funcionarios buscaron un tono conciliador.
El gobierno griego se abstuvo de reaccionar a la declaración emitida por un funcionario alemán del comité técnico europeo que evalúa la propuesta, que dijo que el plan presentado era "un caballo de Troya",
Por su parte, el vicecanciller del Gobierno alemán y ministro de Economía, Sigmar Gabriel, afirmó que la petición del gobierno griego de extender la ayuda que recibe de sus socios europeos "no es suficiente", aunque "puede ser tomada como un punto de partida" para las negociaciones.
Gabriel reconoció que la postura de Atenas "es un paso gigante para que el gobierno griego acepte que sin un plan no va a haber ayuda", y agregó: "todos debemos dejar de lanzar ultimátums".
Estas declaraciones se producen en vísperas de la importante cita de los ministros de Finanzas de la zona euro (Eurogrupo) programada para el viernes a las 14H00 GMT, para tomar una decisión sobre la demanda de Grecia.
Alemania insiste en el cumplimiento del plan de ayuda a Grecia en curso y del último paquete de reformas y medidas de austeridad que incluye.
Sin embargo, tras el debate semántico sobre la extensión del "préstamo" o del "plan o programa", se esconde una verdadera divergencia de fondo: Grecia quiere una prolongación de su financiación, con algunas condiciones, pero sus socios europeos -en especial Alemania- insisten en basarse en el programa actual, con sus contrapartidas de austeridad.
Atenas no quiere aplicar la última serie de medidas de austeridad del "memorando" que termina a fines de febrero, entre ellas una subida del IVA o una flexibilización del derecho laboral.
Pero la presión es sumamente fuerte por parte de Alemania, guardiana de la ortodoxia. "La solidaridad no va en sentido único", advirtió la canciller Angela Merkel, el miércoles por la noche en una reunión electoral.
Para Berlín una extensión de la ayuda es "indisociable" de la realización de reformas previstas en el acuerdo firmado con Grecia en 2010 y renovado en 2012, según insistió esta semana un portavoz del gobierno alemán.
El comisario europeo de Asuntos europeos, Pierre Moscovici, que ejerce de "mediador" se declaró convencido de que hay "margen de maniobra", "Es muy importante que hagamos los esfuerzos necesarios para evitar una ruptura que sería absurda y dañina para todos" en la zona euro, alegó.
En efecto, una ausencia de acuerdo a fines de este mes --cuando finaliza el programa-- podría precipitar a Grecia fuera de la zona euro, según los expertos.




Dejá tu comentario