15 de marzo 2002 - 00:00

Alemann:"Lo lamento, pero no veo una salida para Argentina"

«Lo lamento mucho, pero hoy tengo más incertidumbres que certezas. No veo una salida para la Argentina». Sereno, y con tono de profunda decepción, el economista Roberto Alemann advirtió ayer que hay riesgos de una hiperinflación en la Argentina, que el gobierno devaluó sin saber para qué mientras la causa de los males, que es el déficit fiscal, sigue sin resolverse y que duda que el FMI otorgue dinero fresco a la Argentina más allá de la ayuda que hace falta para no entrar en default con los organismos de crédito (FMI, BID y Banco Mun-dial).

Roberto Alemann
no es hombre de andar haciendo pronósticos fáciles como hacen la mayoría de los economistas. Pero ayer dio un dato alarmante: el déficit fiscal de este año llegará a $ 20.000 millones, tomando Nación, provincias y municipios. Y como no hay crédito, semejante cifra se financiará compulsivamente con bonos tipo LECOP, postergaciones de pagos, directamente no pagos o emisión.

Luego de preguntarse ¿Para qué se devaluó?, el prestigioso economista dijo que hubiera sido mejor buscar un nuevo tipo de cambio con las mismas reglas de la convertibilidad y adelantó que en algún momento la Argentina deberá reconocer que los ahorristas ya no confían en el peso y volver a un sistema bimonetario como fue la convertibilidad. «Habrá que ver a qué tipo de cambio, pero con las mismas reglas», dijo Alemann.

¿Qué anduvo mal con la convertibilidad que dio confianza al país, permitió duplicar la producción agraria, aumentó la inversión y terminó así? La respuesta hay que buscarla en el sector público, dijo el ex ministro de Economía, que como ejemplo re-cordó que luego de la última hiperinflación el empleo público aumentó en 500.000 personas, lo que tuvo un costo fiscal adicional para el país de u$s 6.000 millones por año.

Los siguientes fueron los principales comentarios, realizados ayer por el economista durante un seminario organizado por KPMG en el Sheraton Hotel:

DEVALUACION

El gobierno simplemente devaluó. Sin explicar por qué y sin saber qué iba a hacer después. Ni siquiera dijo que devaluaba porque el tipo de cambio estuviera sobrevaluado.

Miles de negocios han cerrado en enero y febrero y decenas de miles de personas perdieron su empleo por la brutal devaluación.

Luego vino esa extraña forma de pesificar a distintos tipos de cambio, que destruyó el mercado de dinero y el crédito.

La Argentina devaluó porque tenía un problema fiscal que sigue teniendo.

Con el nivel de reservas que había en diciembre probablemente no se hubiera podido evitar la devaluación. Pero habría que haber buscado un nuevo cambio fijo respaldado con las mismas reglas de la convertibilidad.

Este año tendremos un superávit comercial de u$s 10.000 millones pero la cuenta de capital será muy negativa. Así que el aumento potencial del dólar es ilimitado. Acá en dos meses el tipo de cambio saltó de $ 1 a $ 2,5. En Brasil llevó 3 años llegar a $ 2,3.

Si esto sigue así, ¿dónde vamos a posicionarnos? Sólo puede haber mejora económica si el tipo de cambio se estabiliza.

PROBLEMA FISCAL


La Argentina venía con un faltante fiscal enorme. Mucho mayor del que dicen las cifras. Si se toma la metodología que usa el Tratado de Maastricht para medir el déficit (por incremento de deuda y no por lo que indica el déficit caja del Tesoro), no baja de $ 10.000 millones por año en la década pasada. Y el año pasado estuvo en torno a los $ 20.000 millones.

Se devaluó y no se resolvió el problema de fondo que es el enorme déficit fiscal. Este año el gobierno estima un déficit de $ 3.000 millones en la Nación y algo menos de $ 2.000 millones en las provincias. Yo estimo que el déficit de este año será de $ 20.000 millones.

"CORRALITO"

Si uno quisiera un instrumento para llevar a cualquier economía a la depresión, es congelar los depósitos.

Pero si el gobierno libera hoy el «corralón», esos pesos se irán afuera a comprar dólares. Por lo tanto no se puede hacer.

No veo cómo salir del «corralito» sin que cambie antes la actitud de los ahorristas y no se vayan del sistema financiero argentino.

La forma actual de ir flexibilizando el «corralito» no es una solución y se alimenta la demanda de dólares del mercado.

AYUDA DEL FMI


Al final no sabemos qué exige el FMI para dar la ayuda a la Argentina.

El Fondo dará un refinanciamiento de las deudas que tiene la Argentina con ellos, con el BID y con el Banco Mundial. Pero dinero fresco no creo que llegue porque todo será para resolver el «corralón» y ya sabemos qué va a hacer la gente con esa plata.

Con mucha generosidad puede venir algo más de dine-ro. Pero dudo que en meses no estemos en la misma situación que hoy.

No se sabe bien qué requisitos exige el Fondo. Nadie sabe bien qué objeta el FMI. Lo menos a que se debieran haber comprometido las provincias es a congelar vacantes en el sector público.

HIPERINFLACION


Nadie sabe todavía si vamos a una hiperinflación. Cuando las devaluaciones son competitivas, el traslado a la inflación de la devaluación es de 50%.

Pero si hubiera mecanismos de indexación en tres o cuatro meses entramos en una hiperinflación.

Contra esta perspectiva tenemos el hecho de la penosa desocupación, donde los trabajadores no piden aumentos de salarios sino conservar el empleo.

LA SALIDA DE LA CRISIS


La Argentina en algún momento deberá reconocer que los ahorristas no confían en el peso y habrá que volver a un sistema bimonetario como fue la convertibilidad. Habrá que ver a qué tipo de cambio, pero con las mismas reglas.

Hay que resolver el déficit del sector público.

Hay que mejorar la recaudación que es la otra parte que explica la crisis. La Argentina debe ser uno de los países con mayor evasión fiscal del mundo. Hay millones de argentinos que no pagan impuestos y nadie se ocupa de ellos.

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