Allanaron el Correo por denuncia anónima
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«Las denuncias anónimas siempre son poco confiables; yo actúo por denuncia de la UFITCO y no tengo más remedio que hacerlo, porque de no hacerlo ¿cómo queda el juzgado en caso de comprobarse alguna maniobra dolosa?», dijo el juez Cruciani a este diario.
En un comunicado distribuido anoche a última hora, el Correo dice que «nos afirmamos en nuestra convicción de que esta denuncia se origina en procedimientos muy desleales de operadores postales que en el ámbito de una competencia sin ética ni moral buscan dificultar las operaciones del Correo Argentino». Sólo faltaría indicar el «color» del enemigo...
«El personal secuestró discos rígidos y documentación a fin de comprobar -o no-el ilícito denunciado. No puedo adelantarle el delito, pero claramente cae en la órbita de lo penal tributario», reveló Cruciani.
«Lo que buscó la gente de Cruciani no tiene ninguna relación con empresas del grupo», aseguró la fuente del Correo. «Además, se trataría en todo caso de valores ínfimos que no justificarían el despliegue que se hizo.»
El comunicado del Correo dice además que «en nuestra presentación inicial (ante el juzgado de Cruciani) habíamos ofrecido nuestra colaboración para suministrar cuanto elemento se nos requiriese».
El juez reconoció que fue así: «Es verdad: un abogado del Correo se presentó y nos ofreció toda su cooperación». Pero -y esto no lo dijo el magistrado-es obvio que lo que ofrezca un investigado podría no ser lo mismo que lo que se encuentre en un procedimiento policial. «Pero es que no van a encontrar nada...», enfatizó el hombre del Correo.
Cruciani dijo que comenzará a estudiar la documentación secuestrada «a partir de mañana (por hoy), pero no puedo adelantarle cuánto tiempo me llevará estudiarla».




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