El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, confirmó ayer que se investigará a más empresas por pactar aumentos de precios. Apuntan a los sectores en los que hay posición dominante, más de 80% del mercado, y cartelización. Puntualmente, pondrán como caso testigo a los supermercados. Pero sumarán a las empresas de medicina prepaga. Anunciaron incrementos de hasta 15% para noviembre, y la intención oficial es comenzar por analizar si la estructura de costos justifica esos aumentos. Está claro que si hay casos de cartelización, el accionar del gobierno es el correcto contra ese mal empresario. Lo que obviamente no lo sería es si se amenazara y se aplicaran sanciones en simple represalia por los últimos aumentos de precios. De cualquier manera, la inflación no se resuelve por esta vía. En América latina está bajando a 5,6% en los últimos doce meses. Aquí es casi del doble, de 10,3%. Está a la vista que el país va nuevamente a contramano, no ya de países desarrollados, sino de los del resto de la región. Aún tiene margen para revertir la tendencia y normalizar la situación. ¿Después de elección?
Además, se sigue con atención la política de oferta de empresas que según los datos oficiales dominarían 80% de los mercados de limpieza, tocador, pañales, etc. Para Fernández,la suba de precios