Ayer, otra vez, los trabajadores
de subtes abrieron los molinetes.
El acuerdo, ya caído de hecho, entre el gobierno y Hugo Moyano para que la suba nominal de los salarios tenga un tope de 16,5% este año, generó consecuencias negativas inesperadas para los sindicalistas que siguen al camionero. En varios frentes, los delegados de base, en su mayoría vinculados a la izquierda y enfrentados internamente con las cúpulas gremiales, desconocen el acuerdo y aprovechan para mostrar que ellos pueden conseguir incrementos superiores. La situación comenzó a plantearse algo tímidamente entre los estatales de ATE y de UPCN, pero ya se generalizó en sectores como subtes, alimentos, caminos, trenes y la construcción, entre otros.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Subtes. Los delegados de base, quizá los gremialistas de izquierda más radicalizados de todas estas protestas, y la cúpula de la Unión Tranviaria Auatomotor (UTA), liderada por Juan Manuel Palacios, definen en estos días su interna de manera abierta. Los delegados que no responden directamente la dirigencia rechazaron el acuerdo que la jefatura sindical logró con la empresa Metrovías, tal como ocurrió en 2005, durante el conflicto que se cerró con un diálogo directo entre Palacios y los empresarios sin consultar a los trabajadores. Varios de los integrantes del cuerpo de delegados del subte son militantes de partidos de izquierda, como el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST) o el Partido Obrero (PO). Otros tienen un origen ligado al activismo sindical del Movimiento al Socialismo (MAS) en los 80, pero no pertenecen a ninguna de las estructuras partidarias en las que se dividió luego esa fuerza. Estos grupos desconocen el incremento de 16,5% y piden un aumento no menor que 25%, además de la reducción de las horas de trabajo.
Alimentos. El desconocimiento de delegados de base del acuerdo al que estaba por llegar Rodolfo Daer en el Ministerio de Trabajo, para que el incremento salarial sea tal cual lo negoció Moyano, provocó ayer graves problemas en el tránsito sobre la Panamericana, a la altura de la localidad bonaerense de General Pacheco, por una protesta de trabajadores de Kraft Foods Argentina. La manifestación bloqueó en forma total esa autopista a la altura de la planta alimentaria, donde llegaron a registrarse unos ocho kilómetros de cola de automóviles que se trasladaban por calles colectoras. « Estamos en contra de lo que está por firmar Rodolfo Daer, el titular de nuestro gremio, de la Alimentación, porque creemos que es insuficiente un aumento de 16% en cuotas», advirtió el dirigente Javier Hermosillo, al intentar explicar el corte de ruta. Daer criticó después con dureza a los trabajadores « rebeldes» de su gremio, al advertir que «en la historia y el presente del movimiento obrero argentino, las protestas que se hacen son quite de colaboración o paro».
Ferrocarriles. La ex línea Belgrano Norte de trenes, administrada por la empresa Ferrovías, fue paralizada ayer durante la mañana por una medida de fuerza de delegados sindicales que se enfrentan a lo acordado con la conducción del gremio Unión Ferroviaria. La dirigencia del sindicato liderado por José Pedraza adhirió en el Ministerio de Trabajo al acuerdo de recomposición de los haberes de 16,5% para todas las empresas ferroviarias de cargas y de pasajeros. La protesta fue suspendida luego de que la empresa presentó una denuncia penal por «delito federal» ante el juez de San Isidro Conrado Bergesio.
Empleados públicos. La conducción de ATE Capital desconoció el acuerdo que firmó hace unos 10 días la UPCN de Andrés Rodríguez, que cierra el incremento salarial en 16,5% (en este caso sí es real, ya que no tiene extras), y reclama una recomposición que no baje de 20%. En este caso, además del desconocimiento del acuerdo, la protesta del sindicato que maneja Pablo Michelli se vincula con la falta de reconocimiento oficial respecto de la Confederación de Trabajadores Argentinos (CTA), decisión que forma parte del acuerdo entre Néstor Kirchner y Hugo Moyano. ATE es el gremio más influyente de la CTA, junto con el de los docentes, y promete continuar con las protestas y las huelgas luego del fin de semana largo.
Construcción. La UOCRA de Gerardo Martínez fue uno de los primeros gremios que cerró incrementos salariales de 16,5% y que antes se apuró a tomar la foto oficial del gremialista y el Presidente. Sin embargo, en los próximos días aparecerían protestas generadas en su mayoría en obras públicas concesionadas, fomentadas por dirigentes de izquierda que desconocen el acuerdo y que buscan incrementos salariales por encima de 20%.
Dejá tu comentario