Chicago (EFE) - Joseph Berardino, el ejecutivo principal de la auditora Arthur Andersen -que auditaba la contabilidad de Enron-, admitió ayer que sus vínculos con esa empresa le han acarreado la pérdida de clientes. «Pero sobreviviremos, porque la gente nos conoce y nos respeta», dijo en rueda de prensa. A raíz del escándalo financiero originado por la quiebra de Enron, Andersen -una de las cinco auditoras más importantes de EE.UU.- inició una revisión de sus prácticas contables. «Hemos entrado en la etapa final de esa revisión y, en cuestión de días, determinaremos qué sabíamos y cuándo lo sabíamos sobre Enron», señaló Berardino, quien no ofreció detalles sobre la cantidad de clientes que han perdido. Enron se declaró en bancarrota el 2 de diciembre y despidió a Arthur Andersen como auditora hace once días, tras el descubrimiento de que ésta destruyó miles de documentos relacionados con la contabilidad de la empresa. Ambas están en el centro de varias investigaciones criminales y legislativas sobre presuntas irregularidades de contabilidad y destrucción de documentos.
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